Acción caritativa en nuestra sociedad

Es impresionante comprender lo que significa que casi el 25% (un 24,4%) de la población de Cataluña está en riesgo de vivir en exclusión social y en pobreza. Éste es un dato del informe de la Fundación FOESSA sobre las condiciones de vida durante el año 2023, que también explica que un 8,9% de la población vive en situaciones de privación material y social. Efectivamente, esta Fundación que fue impulsada por Cáritas Española desde 1965, para conocer de forma objetiva la situación social de España y las comunidades autónomas, hace una lectura clara: la brecha entre pobres y ricos se va haciendo más y más grande. Casi la mitad de hogares que viven en viviendas de alquiler (48,9%) se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión, con uno de los mayores índices de la Unión Europea. En Cáritas diocesana de Urgell también constatamos que un alto porcentaje de quienes ayudamos, no pueden sostener solos sus gastos corrientes, a pesar de tener trabajo.

La recién presentada Memoria de Cáritas de 2023, explica que se han destinado 811.135 euros -el 81% del presupuesto- a la acción social y a dar ayudas, ya sea con ayudas directas, vivienda, consumos, empleo, campañas de emergencia u otros, como el apoyo al Centro Catalán de Solidaridad (CECAS), que da atención a drogodependientes. Vemos que sólo un 2% de los que buscan nuestro apoyo reciben las prestaciones del Ingreso mínimo vital o la Renta Garantizada de ciudadanía y, por tanto, no son prestaciones útiles para ellos, ya sea por desconocimiento o por imposibilidad de hacer los trámites digitales. La brecha social y económica se va haciendo mayor debido a la ingente digitalización de las gestiones.

Durante 2023, la situación de emergencia que sufrimos a causa de la pandemia y del flujo migratorio por la guerra de Ucrania ha ido mejorando. Se han estabilizado las ayudas sociales en 160.000 euros, centrando la atención en el acompañamiento, un eje central de Cáritas. Esto ha permitido acoger y acompañar a 966 familias, de las cuales un 58% están formadas por personas migrantes de fuera de la Unión Europea. Y nos ha permitido trabajar con grupos de alfabetización y grupos de ayuda mutua, acompañando a 190 personas. Nuestra mano se mantiene extendida hacia quienes llegan sin permiso de trabajo, residencia o asilo, un grupo que se ha incrementado en un 8,5% respecto al año anterior. Estamos haciendo realidad nuestra misión: «acoger a todas las personas necesitadas sin ningún tipo de distinción». En total, en Cáritas de Urgell hemos apoyado y acompañado a 1.055 hogares y se han beneficiado de nuestra labor 2.454 personas. Nuestra ayuda ha sido satisfactoria, si tenemos en cuenta que 108 hogares que acompañamos el año anterior han podido reanudar una vida activa sin nuestro apoyo. Para hacerlo posible, hemos ido avanzando en el despliegue territorial iniciado hace 13 años: hoy los cinco centros repartidos en el territorio de nuestra Diócesis dan cobertura amplia: llegamos a 53 poblaciones y atendemos a 153 hogares que dependen de parroquias pequeñas.

Nuestra red eclesial de caridad intenta apoyar en el día a día a todos aquellos que sufren las injusticias de una economía poco redistributiva y poco social. Toda la comunidad eclesial se hace presente en las acciones que Cáritas lleva a cabo y queremos que nuestra acción muestre el espíritu, el compromiso y la esperanza de los cristianos en un mundo nuevo y mejor. Y en este camino, buscamos hacer sensible la sociedad al gran mensaje de que “¡Dios es amor!”.

Compartir