La comisionada por la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) para el impulso de comunidades acogedoras y proyectos de hospitalidad, Sra. Maria Iglesias, visitó al Obispo de Urgell, Mons. Josep-Lluís Serrano, la mañana del martes 27 de enero, en la Casa del Obispado. En el encuentro también asistieron Mn. Jaume Mayoral, delegado episcopal de Cáritas diocesana de Urgell, y la Sra. Marta Fortuny, directora de Cáritas diocesana de Urgell.
Previamente, la comisionada se reunió con el delegado episcopal y la directora de Cáritas en el Centro de Cáritas Sant Ot de La Seu d’Urgell, donde conoció de primera mano la labor de la entidad con las personas recién llegadas. Durante el encuentro, la comisionada trasladó el encargo de los obispos de la CET de crear y potenciar comunidades creyentes capaces de reflejar el estilo evangélico en la acogida de quienes llegan de otros países, con el objetivo de mejorar su vida y la de sus familias. En un rico diálogo, se expusieron propuestas y se asumió el compromiso de hacer llegar a las parroquias y a las comunidades del Obispado esta inquietud de los obispos, para construir espacios de acogida que reflejen la hospitalidad que recogen los textos bíblicos y la urgencia que proclama la Doctrina Social de la Iglesia.
En el transcurso de la reunión con el Sr. Obispo, la Sra. Maria Iglesias expuso la tarea que desarrolla como comisionada –junto con el obispo referente de la CET, Mons. Xabier Gómez– que consiste en sensibilizar y transformar las comunidades cristianas del territorio, impulsar comunidades acogedoras y proyectos de hospitalidad, y hacer tangible la dimensión evangelizadora de la acogida, poniendo un énfasis especial en el acompañamiento de las personas en situación de fragilidad, especialmente los jóvenes migrantes. Asimismo, subrayó la importancia de que las parroquias vivan plenamente su dimensión misionera, convirtiéndose en espacios abiertos e inclusivos, donde la persona sea situada en el centro, se practique la solidaridad y se reconozca al otro como hermano, transformándose en verdaderos lugares de comunidad y servicio.
En este marco, se puso en valor la labor de Cáritas diocesana de Urgell en la acogida y el acompañamiento de personas y familias en situación de vulnerabilidad, así como la importancia de trabajar de manera coordinada con las parroquias, las administraciones y el tejido social del territorio. Ambas partes coincidieron en señalar que el impulso de las comunidades acogedoras es una misma misión evangelizadora que llevan adelante de manera interdependiente y coordinada, avanzando juntos por el mismo camino y en sintonía, cada uno aportando desde su ámbito, pero con un objetivo compartido. En este sentido, se subrayó que la acogida no puede entenderse como una respuesta puntual ante una emergencia, sino como un compromiso sostenido, compartido y arraigado en el Evangelio, orientado al servicio de las personas más frágiles y a la construcción de una sociedad más justa, cohesionada y humana.








