Con motivo de las actividades preparadas para la celebración de la Candelaria, el domingo 8 de febrero se celebró, en la plaza de la iglesia de San Pedro Mártir de Escaldes-Engordany, una nueva edición de los Encantes de San Antonio, a partir de las once y media de la mañana. Los Encantes mantienen la tradición de apoyo a los más frágiles, destinando las ganancias de esta actividad a Cáritas parroquial. En esta edición, se alcanzó una recaudación de 4.005 euros.
La cónsul mayor de Escaldes-Engordany, Rosa Gili, quiso «agradecer la participación de todos» y destacó la importancia de que actos tradicionales como los Encantes se mantengan y sigan fortaleciendo la vida parroquial.
El acto contó con la subasta y el sorteo de hasta trece lotes de productos tradicionales, entre los que se encontraban derivados del cerdo, como longanizas y bulls, así como cocas masegadas, cocas de greixons y orejitas. Este año, cabe destacar que uno de estos lotes estaba compuesto íntegramente por productos de los comercios de la parte histórica de la parroquia, y otro fue pensado para poder preparar escudella. Como es habitual, también había dos lotes especiales de la Candelaria.
Los Encantes son una costumbre antigua: las casas con mayores posibilidades del pueblo cedían productos de la matanza del cerdo u otras viandas, como miel, confituras y productos caseros, que se subastaban entre los vecinos. Las ganancias se destinaban a apoyar a las casas más necesitadas.
Actualmente, los Encantes tienen formato de rifa, y los boletos se pueden adquirir en los comercios de la parroquia. Tras la rifa, el Esbart Santa Anna realizó una exhibición de danzas tradicionales frente a la iglesia.







