La reunión en Tarragona pone el foco en la realidad misionera y en proyectos conjuntos y compartidos entre las diócesis.
Tarragona, enero de 2026.
Los días 21 y 22 de enero, el Santuario de la Mare de Déu de Loreto (Tarragona) ha acogido el encuentro del Servicio Interdiocesano de Misiones de Cataluña (SIM), que ha reunido a las delegaciones y secretariados diocesanos de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de Cataluña. De la diócesis de Urgell, participaron Mn. Jaume Soy, delegado diocesano de Misiones y director de las Obras Misionales Pontificias, y la Sra. Cristina Ribot i Poitevin, O.V., subdelegada.
El encuentro, presidido por Mons. Josep-Lluís Serrano, obispo de Urgell y obispo referente de Misiones de la Conferencia Episcopal Tarraconense, ha tenido como finalidad reforzar la coordinación interdiocesana, compartir el estado de la realidad misionera y avanzar conjuntamente en líneas de futuro en el ámbito de la animación y la cooperación misionera.
La jornada del miércoles se inició con la lectura de las actas del martirio de san Fructuoso en el anfiteatro de Tarragona, como expresión de comunión con las raíces de la Iglesia. Posteriormente, en el Santuario de Loreto, se abrió un espacio de trabajo con la presentación del estado de la situación de cada delegación diocesana. Este trabajo ha permitido poner en común la realidad actual, los retos presentes y las perspectivas de futuro.
Más tarde se valoraron las iniciativas llevadas a cabo durante el pasado Adviento y Navidad, en clave misionera, a través de actividades como Sembradores de Estrellas que tuvieron lugar en varias diócesis. También fue momento para la revisión de la celebración de la Jornada de la Infancia Misionera (18 de enero).
Asimismo, se sentaron las bases para la planificación de una nueva edición del Tren Misionero 2026, a celebrar en octubre, que es una propuesta conjunta con la voluntad de reforzar la sensibilización misionera en las diócesis catalanas.
La celebración de la eucaristía en la catedral de Tarragona, durante la festividad de san Fructuoso, concluyó la jornada del miércoles, con una homilía en la que Mons. Serrano subrayó la importancia del testimonio, el martirio, la comunión y la misión vivida como Iglesia enviada.
La jornada del jueves se centró especialmente en la realidad de los misioneros y misioneras vinculados a las diócesis catalanas. En este sentido, se puso en valor el acompañamiento pastoral y humano que ofrecen las delegaciones de misiones. También se pusieron de relieve las diversas buenas prácticas existentes, así como los retos de futuro, especialmente en lo que respecta al relevo generacional, la comunicación con las comunidades de origen y el seguimiento y apoyo a los misioneros.
Otro de los puntos destacados fue el trabajo en torno a las experiencias misioneras, tanto las que ya se están llevando a cabo en las diócesis como las posibilidades de impulsar proyectos compartidos. En este sentido, se valoraron iniciativas como visitas a los misioneros y misioneras, las experiencias de verano, la participación de seminaristas, así como propuestas formativas, con la voluntad de favorecer una vivencia misionera que ayude a fortalecer la fe, la conciencia eclesial y el compromiso solidario.
El encuentro también sirvió para revisar el calendario anual, compartir información sobre los trabajos de los últimos Consejos Nacionales de las Obras Misionales Pontificias y consolidar espacios de colaboración estable entre las delegaciones.
El encuentro finalizó con una comida de hermandad, con la presencia del arzobispo de Tarragona, Mons. Joan Planellas, reafirmando el compromiso de las diócesis catalanas con una misión vivida en clave de comunión, corresponsabilidad y cooperación entre las Iglesias.
Fuente: Servicio Interdiocesano de Misiones












