“Manos Unidas da esperanza: se pueden cambiar las cosas. Todos podemos aportar un poquito, y ese poquito genera vida. Manos Unidas cambia gracias a los donantes más pequeños, gracias a las conexiones que nosotros hacemos con los socios que trabajan en los países más necesitados y que llegan a las personas más frágiles… personas, con nombres y apellidos”. Así se ha expresado Ana Luna, coordinadora del departamento de financiación de Manos Unidas, que ha ofrecido una charla divulgativa la tarde del miércoles 4 de febrero en la sala parroquial de la Parroquia de Sant Ot.
La ponencia fue introducida por la presidenta delegada, Teresa Cabanes, que animó a los presentes a mantenerse fieles al espíritu de entrega a los demás y al reequilibrio de la riqueza que propone el Evangelio, destacando el gran conocimiento de Manos Unidas y de sus proyectos por parte de la ponente.
La ponente realizó un recorrido personalizado y emotivo a través de los proyectos más pequeños que, gracias a las ayudas de las personas que colaboran con Manos Unidas, se han llevado a cabo, sobre todo con mujeres como responsables y con personas con discapacidad, las más frágiles de la sociedad india, que vive un proceso de tradicionalización en el que la sociedad se mantiene rígida en capas sociales y con más dificultades para que los más pobres puedan salir de ellas. Para Ana Luna es importante recordar que “cambiamos vidas de personas concretas” y que, según su experiencia en el seguimiento de proyectos, vale la pena el esfuerzo de colaborar con Manos Unidas para cambiar a mejor la vida de muchas personas a través de la solidaridad.
En el año 2024, Manos Unidas aprobó 575 proyectos en 53 países por un valor de 48 millones de euros. De los 51.189.299 euros recaudados, el 89,9 % se destinaron directamente a los proyectos de la entidad.









