Firmeza cuando sea necesario; dureza nunca; dulzura y caridad siempre (Beata Ana María Janer)

Queridos diocesanos,
querida iglesia de Urgell,

Hoy recordamos, con toda nuestra iglesia diocesana, la memoria litúrgica de una mujer religiosa del siglo XIX que supo captar la realidad de la sociedad y de la tierra en la que vivía. Se trata de la Beata Ana María Janer.

Nacida en Cervera el 18 de diciembre de 1800, en el seno de una familia cristiana, desde muy joven mostró una inclinación natural hacia la vida religiosa, la bondad y la sensibilidad ante el sufrimiento del prójimo. Una mujer fuerte a la que le tocó vivir las guerras napoleónicas y la inestabilidad política y social de su tiempo.

Desde muy joven ingresó en las Hermanas de la Caridad en el hospital de Cervera, cuidando de los enfermos y de las personas que vivían sin familia.

En un momento de polarización social y política como fue el siglo XIX, en medio de guerras, la hermana Ana María se dedicó a atender a todos con un gran amor cristiano. Exiliada en Francia, continuó demostrando un gran amor a Jesucristo, que la llamaba a servir a los más necesitados.

Una vez de vuelta en Cervera, asumió la dirección de la Casa de la Caridad al servicio de los ancianos, los niños huérfanos y los marginados.

Y fue en el año 1859 cuando, respondiendo a la llamada del obispo diocesano de Urgell, Mons. Josep Caixal i Estradé, fundó las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, con el objetivo de la atención en hospitales y escuelas, especialmente en las zonas rurales de los Pirineos.

Una congregación religiosa que ha dejado una profunda huella en nuestra iglesia urgellense: en tantos pueblos donde niños y, especialmente niñas, se han formado, y también al servicio de nuestros hospitales, como el de La Seu d’Urgell, donde las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell sirvieron hasta hace poco tiempo.

Una espiritualidad y una antropología al servicio de nuestra tierra. Hoy quisiera, con estas letras, agradecer a las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell vuestra presencia en nuestro territorio, desde las Escuelas Cristianas de la Mare Janer en Andorra la Vella y la Sagrada Familia en Escaldes-Engordany, y también la casa de acogida para reuniones, encuentros familiares y alojamiento en La Seu d’Urgell, donde reposa el cuerpo de la Beata Ana María Janer.

En este domingo en que celebramos el Bautismo del Señor, también recordamos a nuestra religiosa fundadora de la Sagrada Familia de Urgell, implorando para el Instituto religioso nuevas y santas vocaciones y fidelidad a la obra creadora de una familia religiosa que sirve a toda la humanidad, indistintamente de la condición social, lengua, raza, religión o cultura.

Felicidades, hermanas de la Sagrada Familia de Urgell; recemos para que muy pronto podamos acompañaros en la Canonización de la Madre Janer.

Con agradecimiento por vuestro carisma en el seno de nuestra comunidad cristiana y por vuestra generosa respuesta a vuestro obispo, de Vuestro servidor,

✠ Josep-Lluís Serrano
Obispo de Urgell

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Firmeza cuando sea necesario; dureza nunca; dulzura y caridad siempre (Beata Ana María Janer)
d’Amic e Amat
Firmeza cuando sea necesario; dureza nunca; dulzura y caridad siempre (Beata Ana María Janer)
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