Fiesta del Santo Cristo en Balaguer

La solemnidad del Santo Cristo de Balaguer se celebró el sábado 9 de noviembre en el Santuario-Basílica con una Misa Solemne, que fue presidida por el Arzobispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives y concelebrada por el Cura Custodio del Santuario, Mn. Pau Vidal, el Arcipreste de la Noguera, Mn. Joan Pujol y por una quincena de sacerdotes y dos diáconos. El Santuario quedó lleno a rebosar de fieles y devotos del Santo Cristo. A la  Eucaristía asistió el Paer en Cap de Balaguer, Ilmo Sr. Jordi Ignasi Vidal y la Corporación municipal de Balaguer. También las religiosas Clarisas del Monasterio del Santuario del Santo Cristo y los miembros de la Asociación de Amigos del Monte del Santo Cristo.

En su homilía el Sr. Arzobispo puso bajo los pies de la Sagrada Imagen del Santo Cristo de Balaguer todos los sufrimientos y cruces de tantas personas, especialmente los enfermos, los ancianos, los que viven la soledad, los presos, los perseguidos y los más pobres. Pidió que el Santo Cristo de Balaguer protege todos los Balaguer, Noguera y toda Cataluña y que nos ayudara a saber llevar las cruces de la vida con la ayuda de su gracia. Destacó como nos podemos acercar a Jesús con una mirada humana (simplemente como un gran profeta que vivió hace 2000 años) o con una mirada de fe que es la que el Arzobispo exhortó a tener: la Cruz del Señor nos ayuda en las cruces de la vida ya que a pesar del dolor y los sufrimientos podemos transformar el dolor y la cruz en fuente de nueva vida y amor confiando en la gracia de Dios. Subrayó como el Evangelio proclamado según San Juan (Jn 3,13-17) remarca que Jesús es el Hijo del hombre que al ser elevado en el árbol de la Cruz para que todos los que crean en Él tenga vida eterna.

Dos niños, con los vestidos tradicionales catalanes y dos adultos presentaron las ofrendas de la Eucaristía que fue solemnizada por el Orfeó Balaguerí.

Tras la celebración, el Arzobispo y los sacerdotes así como las Autoridades y los fieles pasaron a adorar la amada imagen del Santo Cristo, y al terminar se hizo la tradicional procesión con las Autoridades hacia la plaza Mercadal, donde tuvo lugar el baile de los gigantes y los cabezudos. Al terminar esta parte más festiva, un vermut compartido de hermandad animó la plaza Mercadal.

El día antes tuvo lugar la ofrenda floral de los niños y escolares al Santo Cristo, y al mismo mañana la ofrenda floral que hacen los Hogares de Jubilados y personas mayores de la ciudad.