Visita Pastoral a Canillo (4): vecindad de Ransol, Bomberos y Casa Común

El día 7 de noviembre el Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, Mons. Joan-Enric Vives, continuó con la Visita Pastoral en la Parroquia de St. Serni de Canillo (Principado de Andorra), acompañado del Rector de la Parroquia, Mn. Ramon Rossell, y el Secretario de Visita Mn. David Codina; se desplazó hasta la vecindad de Ransol donde visitó al Sr. Toni González Manresa y la Sra. Rosita Mandicó, su esposa. El Sr. Toni González Manresa es un escultor ciego, al que le falta una mano, con una gran sensibilidad creativa que quiso mostrar al Copríncipe Episcopal algunas de sus obras artísticas, y ofrenda al Copríncipe una de sus creaciones: una mano como signo de acogida de Canillo.

A continuación el Copríncipe Episcopal se desplazó hasta el cuartel de bomberos de Canillo donde visitó las instalaciones del Cuartel y animó a sus integrantes para la tarea tan firme que llevan a cabo en favor de los ciudadanos y tuvo un intercambio de impresiones con ellos, que le expusieron sus presentes inquietudes.

El acto central de la jornada fue la visita al Comú de la Parroquia donde fue recibido por el Hble. Sr. Josep Mandicó, Cónsul mayor y por el Cónsul Menor, Hble. Sr. David Palmitjavila. Mons. Vives saludó a los agentes de circulación de la Parroquia y les agradeció su trabajo a menudo en condiciones meteorológicas adversas y difíciles. Posteriormente, acompañado de los Cónsules, visitó las diversas instalaciones del Comú y saludó a los trabajadores de los diferentes departamentos que lo componen, y valoró su trabajo hacia la población canillenca y las vecindades. Después, visitó la Biblioteca Comunal así como el Punto Joven de Canillo y saludar a los educadores que allí trabajan animándoles en la educación de los más jóvenes.

Después el Copríncipe Episcopal fue recibido en el Salón de Plenos del Comú por todos los Hbles. Sres. Consejeros de Comú, y el Cónsul Mayor le dirigió unas sentidas palabras de bienvenida agradeciéndole su Visita Pastoral y la importancia que para Andorra tiene la institución del Coprincipado. El Cónsul subrayó la proximidad que el Copríncipe Episcopal ha tenido estos días con todos los canillences y cómo la Parroquia de Canillo quiere mantener las tradiciones y las instituciones del Principado, haciendo mención de cómo es la Parroquia que "abre el Santo Cristo" antes de cada Consejo de Común, refiriéndose al Santo Cristo románico que preside la sala comunal.

El Copríncipe Episcopal agradeció las calurosas palabras del Cónsul Mayor y dirigió un discurso a los Consejeros donde destacó la importancia que para el Principado de Andorra tiene la Parroquia de Canillo y sus vecinos, ya que es la primera de las parroquias de Andorra en el orden protocololario y además es la Parroquia donde está situada la Basílica-Santuario de la Virgen de Meritxell, Patrona del Principado de Andorra. Quiso felicitar al actual Común por el trabajo realizando durante la presente legislatura que ha permitido llevar a cabo diferentes obras de mejores y acondicionamiento en la parroquia y vecindades, destacando especialmente las realizadas al servicio de los más mayores y jóvenes y las familias. Mons. Vives destacó la casa de colonias de AINA como un lugar emblemático de la Parroquia que con sus colonias y educación en el ocio ha forjado toda una generación de andorranos. Y quiso felicitar a todos los que en las próximas elecciones comunales se presentarán como candidatos a ser elegidos Cónsules y Consejeros de Comú por su generosidad e implicación en la política que es algo que debe interpelar todos los ciudadanos. El Arzobispo repasó las diversas realidades que durante la Visita Pastoral había podido conocer como las escuelas andorrana y francesa, el hogar para los abuelos "Com a casa", los enfermos y familias, el Santuario de la Virgen de Meritxell, los cementerios de la Parroquia, los bomberos o algunos vecindades. Finalmente, el Copríncipe animó a valorar y estimar las raíces cristianas del Principado de Andorra que han forjado desde siempre su singularidad e idiosincrasia, y agradeció la acogida y disponibilidad que ha recibido por parte del Comú.

Al finalizar el acto, Mons. Vives firmó en el libro de honor de la Parroquia y el Común obsequió al Copríncipe con una comida en Soldeu.