Vigilia de Pentecostés con La concesión del Acolitado y la Admisión a Órdenes

El día 30 de mayo, víspera de Pentecostés, el Arzobispo de Urgell Mons. Joan-Enric Vives, presidió la Misa solemne de la Vigilia de Pentecostés en la Catedral en la que recibió el ministerio del acolitado el seminarista Martín Candela Azorín y fue admitido como candidato al sacramento del Orden el seminarista Alejandro Vargas Moncada. Concelebraron los Vicarios, el Secretario general y el Rector del Seminario diocesano, Mn. Gabriel Casanovas.
que emitió en directo la celebración, así como las Parroquias de Tremp y los amigos del camino neocatecumenal y del curso del Seminario Mayor Interdiocesano.

El Arzobispo en su homilía glosó las lecturas proclamadas en la Misa de la Vigilia de Pentecostés remarcando cómo el Espíritu Santo hace que todo renazca en la Iglesia tal y como en la primera lectura profetizaba el profeta Ezequiel: "Os infundiré mi espíritu y viviréis, y os dejaré en su territorio. Entonces sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo cumplo". Y Jesús en el Evangelio promete que del interior del creyente brotarán ríos de agua viva, ríos de servicio y amor, que fecundará todo su entorno, y la comunidad cristiana. El Espíritu Santo, remarcó el Arzobispo, es el alma de la Iglesia, quien nos consuela, que da los carismas y quien hace fructificar la acción apostólica y misionera de los cristianos.

Dirigiéndose especialmente a los seminaristas les glosó las palabras de los ritos de acolitado y admisión: ser asiduo en el servicio del altar en el caso del acolitado y la manifestación pública de ofrecerse a Dios y a la Iglesia para ejercer la Orden Sagrado en el caso de la admisión.
Durante toda la celebración se tuvieron muy presentes cariñosamente las familias de estos dos seminaristas, que desde lejos estaban unidas a la Diócesis, que vive un momento de alegría por estas dos vocaciones que se acercan a las ordenaciones diaconales y presbiterales.