Muere Mons. Francesc X. Ciuraneta, obispo emérito de Lleida

El día 11 de noviembre, Mons. Francesc Xavier Ciuraneta Aymí, obispo emérito de Lleida, murió en su domicilio de Palma d’Ebre (Tarragona) a la edad de 80 años, cuidado muy amorosamente por su familia desde su jubilación a los 67 años debido a enfermedad. Fue obispo de Lleida entre 1999 y 2007.

Mons. Ciuraneta nació el 12 de marzo de 1940 en la Palma d’Ebre, comarca de la Ribera de Ebro, provincia de Tarragona y Obispado de Tortosa.

Fue ordenado sacerdote el 28 de junio de 1964 en Tortosa. El 12 de junio de 1991 el Papa Juan Pablo II le nombró obispo de la diócesis de Menorca y el 14 de septiembre recibió la ordenación episcopal en la Catedral menorquina. El 29 de octubre de 1999 fue nombrado obispo de Lleida, tomando posesión el 19 de diciembre del mismo año en la Santa Iglesia Catedral. El día 8 de marzo de 2007, el Papa Benedicto XVI aceptó su renuncia por motivos de salud, de acuerdo con el canon 401, 2, del Código de Derecho Canónico.

Durante su pontificado, se hizo el nuevo edificio de Cáritas diocesana, la remodelación de la Academia Mariana y la construcción de la Casa de Espiritualidad, las parroquias de Santa Teresa Jornet y de San Antonio María Claret, ambas en la ciudad de Lleida. Mons. Ciuraneta fue el alma e impulsor de la obra histórica "Arrels cristianes de Lleida".

En 2007 recibió la Cruz de Sant Jordi por parte de la Generalitat de Cataluña. También este año recibió la Medalla de la Ciudad de Lleida por parte de la Paeria por el "papel importante que ha tenido para la ciudad en muchos ámbitos, como la recuperación de la Academia Mariana y en su trayectoria pastoral y científica a el Instituto de Ciencias Religiosas (IREL) ".

Preocupado por la transmisión de la fe con sus escritos y palabras llegaba al corazón de los fieles. Trabajó mucho para la recuperación del patrimonio artístico de la diócesis de Lleida dedicando muchos esfuerzos y superando grandes dificultades.

La Misa exequial fue el 12 de noviembre a las 16.00 horas en la Catedral de Lleida donde recibió sepultura.

Visita Pastoral a Encamp (2).- Visita a l'Hble. Comú

Mons. Joan-Enric Vives intervino por videoconferencia en la sesión de Comú del 11 de noviembre en presencia de todos los consejeros con motivo de su Visita Pastoral a la parroquia, que se inició por Todos los Santos. En el primer punto del Orden del día los cónsules y consejeras del Común de Encamp recibieron, por videoconferencia, al Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra.

La cónsul mayor, Laura Mas, agradeció su predisposición a mantener la visita pastoral, adaptándola a las restricciones que impone la emergencia sanitaria y le manifestó la voluntad de los miembros de la corporación de agendar, cuando las circunstancias lo permitan, una nueva visita institucional a la parroquia, en esta ocasión en persona y con todos los consejeros del Común.

Esta es la 26ª visita pastoral en Encamp de la que se tiene constancia documentada desde 1738. La cónsul mayor manifestó que: "si un recuerdo me gustaría que quedara fechado en la historia de esta parroquia, como memoria de la Visita pastoral, es la capacidad de los encampadanos y encampadanas para afrontar una situación tan desfavorable y de riesgo, como está siendo la emergencia sanitaria, y la perseverancia para recuperarse, adaptarse y desarrollarse positivamente ante esta situación adversa".

La cónsul explicó que el confinamiento ha sido duro para niños, jóvenes, personas mayores y otros colectivos vulnerables y que hay que reconocer el esfuerzo que han realizado. También ha destacado el reconocimiento al personal sanitario, a los cuerpos de seguridad y "a todas las personas y profesionales que nos han cuidado y protegido", incluso realizando tareas tan esenciales como los servicios de limpieza. "Este hecho también debería quedar grabado en la memoria colectiva". En palabras de la cónsul, "el valor latente que ha despertado esta pandemia, la resiliencia, debería formar parte del recuerdo colectivo y de nuestro ADN como sociedad". Finalmente manifestó al Copríncipe la voluntad de sumarse a las muestras de condolencia que recientemente hizo llegar al Copríncipe francés, con motivo de los últimos atentados terroristas" que han golpeado especialmente a la Iglesia católica, "ya que los anhelos de libertad y respeto son valores compartidos por todos".

El Copríncipe, Mons. Joan-Enric Vives, en su respuesta agradeció este recuerdo y a la vez hizo un saludo a los hermanos y amigos de Francia que han vivido momentos tan difíciles.
También puso de relieve que, en esta primera vez que el Copríncipe hace una visita al Común de manera telemática, podía percibir la calidez de la acogida de los Cónsules y de toda la corporación: "descubro amigos, ciudadanos que han ofrecido cuatro años de su vida al servicio de sus conciudadanos", una de las tradiciones buenas de Andorra, la del servicio por el común, que en este momento de crisis provocada por la pandemia, adquiere una mayor relevancia, porque "no podemos olvidar que ser comunitaristas, porque necesitamos el encuentro de las personas, el trabajo por el bien común de todos".

Reiteró en sus palabras "mi entrega, mi amor y mi servicio para la parroquia de Encamp" y también su bendición y voluntad de paz, recordando que el Principado tiene una larga historia federativa, en la que los comunes y las parroquias son las que han forjado el día a día de nuestro país. Mons. Vives quiso dar un mensaje de reconocimiento por la labor llevada a cabo por todos los comunes, y en este Común en particular, durante la pandemia, una prueba de fuego muy grande, sobre todo para aquellos equipos que se estrenaban en la gestión comunal dos meses antes; valorando el esfuerzo de ayudar al tejido comercial, el apoyo a los más frágiles y la acción social.
Ahora, dijo, "Andorra tiene que ir a buscar nuevas oportunidades, y en esto, a pesar de que es tarea del Gobierno, también tienen mucho que decir los Comunes". "No podemos desanimarnos, y, sin caer en el optimismo fácil o superficial, debemos saber vivir con esperanza, que debemos saber hacer renacer y que tanto tiene que ver con la resiliencia y con las recomendaciones de nuestro Manual Digest en momentos complejos".

Esta ha sido la 26ª visita documentada en el Libro de Decretos y Visitas Pastorales que se guarda en la iglesia de Santa Eulalia de Mérida de Encamp desde el 1738 y es el documento donde se anotan los hechos y acontecimientos destacados de cada visita por parte del obispo.

La visita pastoral más antigua de la que se tiene constancia se remonta al 20 de diciembre de 1312, repitiéndose en dos ocasiones más, en diciembre de 1313 y el de 1314, aunque estas visitas del siglo XIV, no las hizo el mismo obispo en persona, sino que envió visitadores que el representaron. Desde el 1738 han sido 15 los obispos que han visitado la parroquia. Con el inicio del siglo XXI, el Arzobispo y Copríncipe S.E. Mons. Joan-Enric Vives es recibido en la parroquia en tres ocasiones, la primera: el 30 de abril de 2006, la segunda el 24 de noviembre de 2013 y la tercera que es la actual.

"Allargar la mà al pobre"

Un any més tornem a celebrar —i amb ganes— la Jornada Mundial dels Pobres, amb el lema elegit pel Papa Francesc «Allarga la mà al pobre». Pren un sentit especial per a nosaltres, en aquests temps que estem vivint de crisi social que ens afecta com a societat i en tant que Església. La simbologia de la mà estesa es fa palesa en aquest moment, i entronca amb el nostre missatge d’enguany en la campanya institucional de Càritas: «Allarga la mà i enreda’t». La mà, aquest apèndix del cos tan necessari i útil en la vida quotidiana de les persones: mans que ens serveixen i que alhora, poden ajudar, i molt, als altres. Qui no ha sentit l’expressió «mans a l’obra», o «ens falten mans»... unes frases ben encertades per a la jornada que celebrem.

El Papa, en el seu missatge, ens demana que sapiguem allargar les mans. En la situació que vivim no es poden quedar amagades dins de les butxaques de la nostra comoditat i el nostre egoisme, d’aquest egoisme que vol no tenir que anar a trobar als altres. Tot sovint les volem mantenir en zona de confort, protegides amb els guants de la indiferència i de la vanitat. La claredat del missatge pontifici no pot deixar-nos dubtant de quina ha de ser la nostra resposta, només pot ser una, allargar les mans amb totes les nostres forces i amb tot el nostre ser creient, cap el pobre i l’exclòs, que la situació d’emergència sanitària i social ha fet créixer en les nostres parròquies. Ha de ressonar en nosaltres com a homes i dones de fe el clam valent i profètic de l’encíclica Fratelli tutti que ens demana fraternitat i amistat social, una fraternitat que lluny del distanciament social, tan repetit i predicat aquests dies, vol generar un compromís de proximitat d’acció vers els més pobres.

Hem de complementar aquest allargar la mà al pobre que ens diu el Sant Pare, amb la generositat de l’«enreda’t» de Càritas. Ens hem d’enredar per expandir en la societat i en l’Església una opció de comunitat global, caritativa i més fraternal que mai.

I acabo, recollint l’acció de Pilat que recull Mateu (27,24a) quan «es va rentar les mans». Espero que ens faci reaccionar i ens posi a treballar pel Regne de Déu. Fugim d’aquest gest bíblic i fem de les nostres mans una acció d’ajuda als més pobres!

Els creients no podem passar, i amb Càritas ens hem de deixar enredar per al bé dels més vulnerables, no us sembla?

Mn. Jaume Mayoral, Delegat Càritas d’Urgell


Heus ací un petit tastet del missatge del Sant Pare, que ens pot estimular a viure l’amor als pobres, conscients que en cada un d’ells podem trobar Jesús, el Senyor, que ens va revelar que estaria present en els seus germans més dèbils.

Reunión de la Comisión Permanente de Vida Ascendente

La tarde del día 9 de noviembre se reunió la comisión Diocesana de Vida Ascendente del Obispado de Urgell y Andorra, con la asistencia de Mn. Jordi Vázquez, nuevo consiliario diocesano de Vida Ascendente, la presidenta diocesana Maria del Carme Ribes y como vocales: Núria Obach, Mª Àngels Carbonell, Maria Armengol, Victoria Canut y Teresa Cabanes. Con motivo de la pandemia, en esta ocasión, hicimos la reunión por videoconferencia.

Mn. Jordi Vásquez dirigió una pequeña oración y seguidamente Maria del Carme Ribes, comenzó a comentar las informaciones que se habían producido en los últimos tiempos. Sobre la reunión de la comisión Interdiocesana informó que también sufre un paro debido a las dificultades sanitarias del todo bien conocidas, puso de manifiesto que durante aquel tiempo pese a no haber podido hacer ninguna reunión se ha mantenido la buena relación tanto con el presidente interdiocesano Sergi Óliba Bernadó, como con el presidente de Vida Ascendente Alvaro Medina de Madrid, y esperando que cuando todo pase nos podamos volver a reunir.

Se hizo también referencia al Encuentro diocesano que se había programado para el mes de septiembre de ir al Santuario de la Vall de Núria, con el deseo de poder materializar lo antes posible cuando las condiciones sanitarias lo permitan. Se informó que siguiendo las recomendaciones de prudencia que Mn. Jordi Váquez recordó, que de  momento no se hicieran grupos presenciales, pero sí que no se perdiera el calidez y se mantuvieran los encuentros de los grupos para videoconferencia.

Terminadas las informaciones a los miembros de Vida Ascendente manifestaron a Mn. Jordi Vázquez su alegría por su nombramiento como Consiliario diocesano y agradecieron al Sr. Arzobispo su atención.