55º aniversario del Colegio Sant Ermengol

El día 21 de septiembre en la iglesia de St. Esteve de Andorra la Vella (Principado de Andorra) tuvo lugar la celebración eucarística de acción de gracias del 55º aniversario del Colegio Sant Ermengol. La Eucaristía fue presidida por el Arzobispo y Copríncipe, Presidente del Patronato rector, Mons. Joan-Enric Vives y por el Arcipreste de los Valles de Andorra, Mn. Ramon Sàrries.

El Colegio Sant Ermengol, situado en la parroquia de Andorra la Vella, en el lugar llamado Roc de Sant Pere, es, en virtud del acta Fundacional firmada el 1 de mayo de 1965 por Mons. Ramon Iglesias Navarri, Obispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, una Institución dedicada a la enseñanza y formación de la juventud andorrana, que se basa en los principios de la Iglesia católica, es propiedad del Pueblo Andorrano, y en su representación, del Patronato Rector, presidido por el Copríncipe de Andorra y por la M.I. Ministra de Educación y Enseñanza Superior.

En su apertura, la gestión se confió a la Congregación Salesiana. Sin embargo, después de 50 años, el Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, se encarga desde julio del 2016, de la gestión y dirección del centro.

A la Eucaristía asistieron entre otros el Embajador de España en el Principado de Andorra, Excmo. Sr. Àngel Ros; la Hna. M. Tomasa Itóiz, representante de la Congregación en el Patronato; la Directora del Colegio, Sra. Maria Josep Pascual; así como antiguos Directores y miembros del Patronato; docentes, ex docentes, miembros de los equipos directivos, claustro de profesores y alumnos y ex alumnos del Colegio.

En su homilía el Arzobispo Joan-Enric mostró su alegría por poder celebrar el 55º aniversario del Colegio inspirado por la generosidad del Consejo General de los Valles de Andorra y por el Copríncipe Ramon Iglesias. Animó a dar gracias a Dios por todo lo vivido y trabajado a lo largo de estos 55 años que han forjado la personalidad y virtudes de muchos andorranos y andorranas que agradecen la excelencia educativa recibida y al mismo tiempo los valores y la fe transmitidos. Mons. Vives recordó cómo el colegio tiene la misión de transmitir modelos de conocimiento y comportamiento para desplegar las capacidades de los jóvenes en todas sus vertientes y formarlos en una cultura amplia humanista y cristiana. Destacó cómo celebrar la Eucaristía también debería servir para pedir perdón por las carencias y límites que a lo largo de estos 55 años puedan haber habido entre los directivos, profesores o alumnos y confiar en la misericordia de Dios que nos ayuda a levantarnos y a empezar un nuevo curso, nada más empezar, con resiliencia y ánimo, más allá de los pesimismos que se anuncian por muchas cosas, como la guerra o la falta de materias primas o la crisis energética o económica que se aventura. Dirigiéndose a los profesores les animó a cuidar a cada uno de sus alumnos porque cada alumno, por más difícil que sea, es un tesoro inmenso a los ojos de Dios, más valioso que todo el oro del mundo (Cardijn), y los educadores tienen la hermosa misión de desplegar las potencialidades de sus alumnos.

Al final de la Misa el Arzobispo saludó a los asistentes. La Eucaristía fue animada por la coral del Colegio y se rezó por los difuntos profesores, alumnos, familiares traspasados ​​en estos 55 años.