Bodas de Oro de la Hna. Ángeles Hernández

El día 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de Nuestra Señora, en la iglesia parroquial de Agramunt se celebró la misa en honor a la patrona de Agramunt, la Virgen de los Socós, imagen que según relata la leyenda fue encontrada por un pastor en las afueras del pueblo, cerca del río Sió, donde hoy existe una ermita dedicada a su devoción. Este año con otro motivo para festejar, ese día también celebraba los 50 años de la profesión religiosa la Hna. Ángeles Hernández, religiosa de las Hijas de Cristo Rey, y que forma parte de la Comunidad que existe en Agramunt, lugar donde nació su fundador el venerable Mn. Josep Gras. Una comunidad que lleva cinco años establecida en la población y que colabora en la pastoral parroquial de Agramunt y de los pueblecitos de la Ribera del Sió, siguiendo el carisma de su congregación y su fundador agramuntino.

Un buen número de fieles llenó el templo para honrar a la Virgen María y acompañar a la religiosa en su celebración, entre ellos se hizo presente la Ilma. Sra. Silvia Fernández, Alcaldesa de la villa agramuntina, así como las nuevas religiosas de la Comunidad en Agramunt de las Hijas de Cristo Rey, las hermanas M. Ángeles Gutiérrez y M. Carmen Vásquez; de la Comunidad de Benifaió se hizo presente la Hna. Hilaria Martín, y el Hno. Joaquín Cifuentes de los Hermanos de la Cruz Blanca que reside en Agramunt y colabora con la parroquia. Una vez más el Coro Parroquial acompañó con sus cantos el acto litúrgico y solemnizaron la celebración. Una celebración que miró a la fiesta litúrgica de la Natividad y a la fiesta de los cincuenta años de la profesión religiosa de la Hna. Ángeles. Mn. Jaume Mayoral, rector de la Parroquia, en su homilía aprovechó para felicitar al pueblo de Agramunt por la exitosa y participada Fiesta Mayor, pidiendo a la Virgen de los Socós que guarde al pueblo en estos momentos de crisis social que estamos viviendo. La hermana Ángeles renovó la fórmula de la consagración ante los fieles, y volvió a pedir la gracia del Espíritu Santo y la ayuda de la Virgen para cumplir con sus votos religiosos de castidad, pobreza y obediencia.

Antes de terminar la celebración, y realizar la visita a la imagen de la Virgen María en su camarín cantando sus gozos, hubo momentos muy emotivos: como las palabras de la religiosa que agradeció la oración y la presencia de los fieles también venidos de las pequeñas parroquias de la Ribera de Sió y que atiende pastoralmente los fines de semana, así como la lectura de la Carta del sr. Arzobispo que dirigió a la religiosa y a toda la comunidad reunida en la Eucaristía, y los obsequios que el Consejo Parroquial y otras entidades entregaron a la religiosa. Un día de fiesta y celebración que un año más han vivido los agramuntinos y la gente que ama a la Virgen, este año con los 50 años de la profesión religiosa de la hermana Ángeles Hernández.