Peregrinación a Santiago

La segunda semana de agosto, un grupito de peregrinos de nuestro Obispado hicieron el Camino de Santiago, más concretamente las últimas etapas del “Camino portugués”, desde Tui a Santiago. Este grupito de diez personas de diferentes edades y lugares del Obispado iban acompañados por Mn. Jaume Mayoral. Vivieron la experiencia humana y espiritual de la peregrinación, además de poder ganar el Jubileo por ser Año Santo en la Catedral de Santiago de Compostela.

El camino permitió descubrir la riqueza patrimonial y artística de la zona, con la catedral de Tui, las iglesias y pequeñas capillas que se encuentran a lo largo del itinerario, el monasterio de Armenteria y finalmente la catedral de Santiago, un patrimonio ligado a la espiritualidad. Esta ruta que llega desde Portugal permite una variante de tres días que se llama la "variante espiritual" del camino portugués, donde la belleza de los espacios naturales que se atraviesan caminando, se acompañan por unos espacios de silencio y oración. El grupo pudo participar de la oración de las monjas del Monasterio de Armenteria donde vive una pequeña comunidad de monjas cistercienses.

Días de esfuerzo del grupo por recorrer las diferentes etapas, de convivencia entre generaciones jóvenes y mayores, de momentos de preguntas, interrogantes, dudas, con miradas desde la fe y otras perspectivas. Con un espacio diario de reflexión y de debate serenado y constructivo que ayudaban al grupo a crecer y hacer camino. Con tiempo para la cultura, la gastronomía, la música y sobre todo la convivencia intergeneracional, que no siempre es fácil.

El último día en Santiago participaron de la Misa del Peregrino, en la Catedral, y fueron a recibir la Compostela y tomar las fotografías de recuerdo con el grupo. Una misa en la que los muchos asistentes venidos de todo el mundo, y también de nuestro Obispado, pudieron agradecer a Santiago llegar, dar gracias y rezar por los familiares y las intenciones personales. Mn. Mayoral concelebró la Eucaristía y pudo estar cerca del sepulcro de su patrón, Santiago. Vieron funcionar la liturgia del Botafumeiro, algo más que una atracción turística, realmente una forma de incensar a Dios y rezar por este mundo de guerra, violencia y de falta de valores espirituales y familiares. Este mismo último día visitaron los Servicios Generales de Cáritas de Santiago de Compostela que acompañan a los más pobres y vulnerables, y que también atienden las dificultades que pueden tener los miles de peregrinos que llegan a Santiago cada año.