Empieza la Visita Pastoral a Ordino (Andorra)

El Arzobispo y Copríncipe Mons. Joan-Enric Vives, inició el día 1 de noviembre, fiesta de Todos los Santos, su Visita Pastoral a la parroquia de Ordino, donde fue recibido a su llegada por el Rector, Mn. Joan Fenosa y por los Cónsules mayor y menor, Hble. Sr. Josep Àngel Mortés i Hble. Sra. Eva Choy, que posteriormente asistieron a la celebración eucarística en la iglesia parroquial de Sant Corneli y Sant Cebrià, donde asistieron numerosos fieles de la parroquia.

Mons. Vives presidió la misa, que fue concelebrada por Mn. Joan Fenosa y por el Secretario de la Visita y Secretario General del Obispado, Mn. David Codina. El Arzobispo y Copríncipe explicó en su homilía, el sentido de su visita para conocer cómo ha evolucionado la parroquia en los últimos años, cuáles son los anhelos de los vecinos y de los fieles, sus problemas, las cuestiones que afrontan las autoridades después de los difíciles meses marcados por la pandemia: “el obispo viene a traer esperanza, a decir que la parroquia de Ordino no está sola, sino que hace camino con todo el obispado, con fe y con esa esperanza, en tiempos que no son fáciles”. Habló de la secularización que vive Europa y señaló que “es una sociedad en la que debemos ir encontrando caminos evangelizadores sea más favorable o menos favorable, con mayor o menor éxito, queremos testimoniar el Evangelio, la fe, el amor, el compromiso hacia la sociedad. Ser útiles y hermanos de todos”. Agradeció a las autoridades y también a las personas que, de manera individual han dado mucho apoyo a las personas más frágiles a lo largo de la pandemia, poniendo de relieve el redescubrimiento de los valores de la familia, de los amigos, de las personas que amamos. Tiene que haber un retorno a lo esencial y valioso, con humildad y compromiso.

Al finalizar la celebración quiso saludar a todos los fieles personalmente y pudo charlar un rato con ellos, y tras atender a la prensa, se desplazó hasta Sant Martí de la Cortinada. Allí fue recibido por el consejero Xavier Herver y pudo admirar las pinturas barrocas que han sido restauradas en una de las capillas laterales.

Durante la celebración recordó a los muertos por la pandemia, señalando las dificultades de algunas personas mayores para salir de casa, al tiempo que alentó a volver a las iglesias y a la actividad: “tengamos ánimo y coraje; volvemos a encontrarnos”. También recordó que esta visita se inscribe este año en el Sínodo que el Papa Francisco ha convocado: “Por una Iglesia sinodal”, hablando de hacer camino juntos, escuchándonos: “sobre todo el Papa Francisco insiste en esto, que sea un Sínodo de escuchar, a los cristianos de base, los sacerdotes, los laicos, quienes tienen responsabilidades, los catequistas... y también escuchar a la gente que quizá no va a misa o que no se siente de la comunidad eclesial. Escuchemos a todos para ver qué debemos hacer mejor para cumplir la voluntad de Dios. ¡El Espíritu Santo nos guía!”. Tras la misa se hizo la oración en el cementerio anexo de Sant Martí.

Por la tarde, se convocó a los fieles a una procesión con el rezo del Rosario desde la parroquia de Sant Corneli y Sant Cebrià hasta el cementerio. Mn. Joan Fenosa la inició en la misma iglesia, y después la encabezó a lo largo del camino. Al llegar al cementerio, el Arzobispo hizo, con los fieles, una oración por los difuntos, los antepasados ​​que han hecho grande el país y las personas queridas que estaban enterradas y también por todos aquellos que cada uno llevaba en el corazón. Sin olvidar a los millones de personas muertas en todo el mundo a causa de la pandemia del coronavirus, que todavía dura.