En 2020, las Cáritas catalanas aumentaron las atenciones sociales un 26% más respecto a 2019

Se ha presentado la Memoria 2020 de las Cáritas diocesanas con sede en Cataluña. En el acto han intervenido monseñor Joan Planellas, arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET); Francesc Roig, presidente de Cáritas Cataluña; Miriam Feu, representante de la Comisión de Acción Social de Cáritas Cataluña; y Anna Roig, representante de la Comisión de Comunicación de Cáritas Cataluña.

Mons. Joan Planellas, ha recordado que «el año de la pandemia ha marcado nuestras vidas, las de todas las personas que formamos parte de este país». El arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense ha destacado que, «gracias al apoyo de nuestras comunidades parroquiales, de los voluntarios y de los técnicos hicimos posible el mantenimiento de los servicios fundamentales y la creación de fondos de emergencia COVID-19 o bien aprobar presupuestos extraordinarios con el objetivo de ayudar a las personas y familias que estaban sufriendo gravemente la crisis económica».

Para monseñor Planellas, «el coronavirus llovió sobre mojado, puesto que veníamos de una crisis económica y social no resuelta. Como siempre en estas crisis, las familias que ya se encontraban en situación de exclusión social volvieron a sufrir las peores consecuencias de la parada de la economía». Para el arzobispo de Tarragona, la situación futura será compleja, pero «podremos salir adelante con la ayuda de todos».

El 20,2% de las personas atendidas por las Cáritas catalanas no contaban con ningún ingreso económico

A continuación, Francesc Roig, presidente de Cáritas Cataluña, ha puesto de manifiesto la sacudida que ha supuesto la pandemia. Ha explicado que el panorama que ha dejado la COVID-19 es muy preocupante porque casi dos de cada tres familias sobrevivieron con un trabajo informal, y el 20,2% de las personas atendidas por las Cáritas catalanas vivían en hogares que no contaban con ningún ingreso económico. Una estadística que casi ha duplicado la realidad de las familias que sufrían esta grave situación antes de estallar la pandemia, a mitades de marzo de 2020. Esto se ha traducido en que más de la mitad de los hogares acompañados por Cáritas se hayan encontrado inmersos en una situación de pobreza severa (55,3%).

Las medidas de protección social fueron y todavía son insuficientes. El 93,5% de las familias acompañadas por las Cáritas catalanas no cobra la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC). Solo el 9,7% de las familias recibe correctamente esta prestación y casi el 50,5% de las familias transitan en el desconocimiento administrativo para pedirla.  Un 64% de las familias atendidas por las Cáritas de Cataluña tampoco tiene información sobre el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y solo un 19,4% considera que tiene suficiente información para poder iniciar su tramitación oficial.

Crisis tras crisis, las familias más frágiles son las grandes perdedoras

Miriam Feu, representante de la Comisión de Acción Social de Cáritas Cataluña ha desgranado los datos sobre las familias atendidas por las diez Cáritas diocesanas con sede en Cataluña. Ha destacado que según las franjas de edad de las personas atendidas, más de la mitad de las personas son adultas (58%), y del resto, el 19% son menores. Según el tipo de convivencia, continúan siendo mayoritarias las familias con hijos las más afectadas, un colectivo que el 2020 ha pasado a representar el 53% de las personas atendidas. Según la tenencia de la vivienda, hay que destacar como las formas de vivienda que no consideramos digna afectan al 44% de las personas atendidas. En cuanto al resto, el 47% vive en régimen de alquiler, y  el 9% restante en régimen de propiedad.

Según la zona de nacimiento, el peso de las personas atendidas provenientes de América del Sur y América central está en el 32%. siguen las personas nacidas en África, con un peso del 29%. En cuanto al número de personas atendidas nacidas en España, se sitúan en el 31% del total. En cuanto a la situación administrativa, se distribuye en proporciones prácticamente idénticas entre las de nacionalidad española (33%), en situación administrativa regular (34%) y en situación administrativa irregular (33%). Finalmente, según la situación laboral, el 64% de las personas atendidas se encuentra al paro, reflejando la estrecha relación entre las situaciones de paro y la exclusión social. El 16% de las personas atendidas tienen un trabajo, que siempre es precario y no les permite cubrir sus necesidades básicas.

Aprobamos en solidaridad individual, suspendemos en articulación de respuestas colectivas

A continuación, Anna Roig, representante de la Comisión de Comunicación de Cáritas Cataluña ha asegurado: «aprobamos en solidaridad individual, suspendemos en articulación de respuestas colectivas: así como vemos que nuestra sociedad cree en las respuestas solidarias individuales ante las situaciones de emergencia, vemos que, en cambio, no se produce la conexión con las respuestas colectivas que tendríamos que articular a partir de políticas públicas decididas que pongan el foco en transformar las condiciones de vida de las personas en situación de mayor vulnerabilidad».