Romería en St. Romà de Vila (Encamp-Principado de Andorra)

El día 24 de mayo, Lunes de Pentecostés, Festividad litúrgica de María Madre de la Iglesia, la iglesia de Sant Romà de Vila, en Encamp, celebró la tradicional romería, este año en el marco de la Visita Pastoral a la Parroquia, presidida por el Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, Mons. Joan-Enric Vives.

A su llegada el Copríncipe fue recibido por el Cónsul Menor de la Parroquia Hble. Sr. Joan Miquel Rascagnères y por el Rector y Vicario episcopal, Mn. Antoni Elvira.

La Misa este año, por las medidas sanitarias, fue celebrada en el exterior de la pequeña iglesia románica del siglo XII, y concelebraron con el Arzobispo, el Rector, Mn. Antoni Elvira, Mn. David Codina y el diácono Mn. Josep Montoya, y asistieron los vecinos y amigos de Vila así como las autoridades comunales.

En su homilía el Arzobispo subrayó el placer y la alegría de presidir la tradicional romería de Sant Romà de Vila, este año en el marco de la Visita Pastoral que este curso 2020-21 realiza en la Parroquia de Encamp y que a pesar de las dificultades provocadas por la pandemia ha permitido conocer las realidades de la parroquia de primera mano como hicieron con el encuentro telemático con los miembros del Común de Encamp o la visita al cementerio de la parroquia para orar por los difuntos. 

El Arzobispo ha subrayado cómo San Román, que los habitantes de Villa tienen como protector e intercesor, un mártir que dio su vida para seguir a Jesús, durante la persecución de Diocleciano (siglo IV) que le cortaron la lengua para que no siguiera exhortando a convertirse al cristianismo a los paganos. El milagro que se le atribuye es que a pesar de ello continuó hablando y predicando Jesús. Necesitamos aprender de los mártires y hablar y dar testimonio de Jesús en nuestra vida de cada día y en nuestros ambientes. Además, en la fiesta litúrgica de María Madre de la Iglesia, subrayó la importancia del misterio de la maternidad espiritual de María que no deja de cuidar y velar por la Iglesia. Animó a los fieles a darse y regalarse por amor como lo hacen los padres y las madres que aman a sus hijos y hacen donación de sí mismos, y exhortó a los fieles a ser comprometidos y solidarios en el amor, especialmente para con los más necesitados.

Al final de la Eucaristía se cantaron los tradicionales gozos a loor de San Román de Vila.