Domingo de Pascua y bendición apostólica

"Hoy es el día en que ha actuado el Señor. Alegrémonos y celebrémoslo" dice el salmo 117 responsorial de este día de Pascua, y estas palabras resonarán a lo largo de todo el tiempo pascual.

En la Catedral de Sta. María de Urgell, el Arzobispo Joan-Enric Vives, el domingo día 4 de abril celebró una solemne Eucaristía pascual, con la bendición apostólica, con indulgencia plenaria. Con él concelebró Mn. Ignasi Navarri, Vicario General y Rector de la Parroquia, y le asistieron los seminaristas.

A pesar de la crisis sanitaria actual del Arzobispo animó a los fieles que se hicieron presentes en el templo catedralicio, a vivir con alegría y esperanza la Resurrección del Señor y destacó cómo vivir el amor es el camino de la vida auténtica y cómo necesitaremos ser generosos para superar la crisis sanitaria, económica y humana actual.

En su homilía destacó que por el amor, que es don de la Pascua, podemos ver la profundidad de la realidad y ver al Resucitado. El discípulo amado aprende a discernir los signos de la presencia y de la fe. Animó a los fieles a ser testimonios de la Resurrección en todas partes, y a dejarse conducir por el Espíritu Santo, sin miedo, y viviendo como en Galilea las Bienaventuranzas.

Al final de la misa impartió la Bendición apostólica con la indulgencia plenaria.