Jornada Sacerdotal i Misa Crismal en la Catedral d'Urgell

Los sacerdotes y diáconos de la Diócesis de Urgell se reunieron para celebrar la Jornada Sacerdotal el Lunes Santo, día 29 de marzo. La Jornada fue presidida por Mons. Joan-Enric Vives, Arzobispo de Urgell, y asistieron muchos sacerdotes y diáconos, que cumpliendo las medidas sanitarias, quisieron participar en la Eucaristía como signo de comunión y amor fraterno. Dentro de la celebración recibió los ministerios de lector y acólito el seminarista Jerrick Banzuela Rodríguez, a quien acompañó una hermana suya, así como una buena representación de la Parroquia de Sant Julià de Lòria, donde ahora sirve pastoralmente.

La jornada Sacerdotal se inició en la Catedral Basílica de La Seu de Urgell para facilitar el cumplimiento de las medidas sanitarias de distancia y aforo, con dos conferencias del Vicario General, Mn. Ignasi Navarri, y del Vicario Epicopal, Mn. Antoni Elvira.

Mn. Antoni Elvira presentó el documento que los Obispos de Cataluña han elaborado con motivo del 25 aniversario del Concilio Provincial Tarraconense, Espíritu, hacia dónde guías nuestras Iglesias?

Mn. Ignasi Navarri presentó una interesante conferencia sobre la figura eclesial de San José resaltando sus características fundamentales como padre terrenal de Jesús, en este año que el Papa Francisco ha convocado para destacar su figura de custodio de Jesús y de María .

Después de las conferencias tuvo lugar la celebración de la Misa Crismal en la que se conmemoraron los 25 años de presbiterado de Mn. Josep Uriel Álvarez, Mn. Ricard Barba, Mn. Carles Albert Ospina y Mn. Antoni Elvira y los 50 años de presbiterado de Mn. Joan Peretó. También se encomendó a los presbíteros traspasados ​​desde la última Pascua: Mn. Manuel Pal, Mn. Josep M. Ricart, Mn. Jaume Vila. Mn. Ramon Clua y Mn. Albert Llanes.

En su homilía el Arzobispo Joan-Enric destacó el ministerio de servicio y entrega que todo presbítero y diácono representan y que se ha puesto especialmente de relieve durante esta pandemia. Como Jesús que ha venido a servir y no a ser servido, todo sacerdote hace presente con su servicio abnegado a Cristo, que ha venido a traer la Buena Nueva especialmente a los pobres, a los enfermos y a los marginados. Quiso agradecer el trabajo generoso de tantos y tantos sacerdotes que por toda la geografía del Obispado se multiplican para hacer presente a Jesús y su salvación.

Tras la homilía tuvo lugar el rito del conferimiento de los ministerios de lector y acólito al seminarista de quinto curso, Jerrick Banzuela, con la oración de bendición sobre el candidato y la entrega de la Biblia y de la patena con el pan.

Posteriormente los sacerdotes renovaron sus promesas sacerdotales.

La Misa continuó como de costumbre y en la oración eucarística tuvo lugar la bendición del óleo de los enfermos que será el que ungirá los enfermos en todo el Obispado de manos de los sacerdotes para llevar fuerza y ​​consuelo en medio de las enfermedades. Al final de la Misa se bendijo el óleo de los catecúmenos con que serán fortalecidos y defendidos quienes recibirán el Bautismo en la próxima Pascua y durante todo el año, y se consagró el Santo Crisma -aceite y perfume- que será utilizado para ungir a los bautizados, los confirmandos o quienes recibirán el presbiterado.

Al final de la Eucaristía tuvo lugar la veneración de los Santos Mártires de Urgell en la capilla donde reposan sus restos santos, pidiendo como dice el himno “Sigueu-nos exemple i guia, preveres urgel·litants”.