Solemnidad de San José

El día 19 de marzo, Solemnidad de San José, el Arzobispo de Urgell Mons. Joan-Enric Vives presidió la solemnidad en el Hogar de San José de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados que lo tienen como Santo Protector de la Congregación. Estaba acompañado por el Vicario General y Rector Mn. Ignasi Navarri y por Mn. David Codina.

El Arzobispo recordó cómo el beato Papa Pío IX en 1871, hace 150 años, declaró a San José Patrón de la Iglesia Universal, y cómo el Francisco a través de la Carta apostólica Patris Corde -Con corazón de padre- quiso que se celebrara un Año dedicado a la figura de San José para que crezca el amor a este gran santo, y así ser impulsados ​​a implorar su intercesión y a imitar sus virtudes. También destacó cómo en aquel día, cuando se cumplía el 5º aniversario de la publicación de la Exhortación apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco sobre la belleza y la alegría del amor familiar, inauguraba un Año "Familia Amoris Laetitia" para valorar y subrayar el papel de la familia como núcleo básico de la sociedad, teniendo como ejemplo la Sagrada familia de Nazaret, de José, María y Jesús.

Mons. Vives animó a los residentes del Hogar a saberse encomendar a la figura de San José, el gran custodio, que no habla en el Evangelio pero que siempre está presente acompañando con su paternidad al Hijo Dios y educándole y dándole el rol de virilidad que le ayudará a crecer. Exhortó a las Religiosas, trabajadores y residentes a ser custodios unos de otros para ser un verdadero Hogar, Casa, que tiene a San José como Protector y defensor. Finalmente recordó cómo San José es el Patrón de la buena muerte a quien nos debemos encomendar para que nos ayude en el momento de nuestro traspaso con abandono en las manos de Dios y viviendo en su gracia, sin miedos.

También en la Catedral de Sta. Maria de La Seu d'Urgell tuvo lugar una Eucaristía solemne en la fiesta de San José que fue presidida por el Rector de la Parroquia Mn. Ignasi Navarri y donde participaron otros sacerdotes de la ciudad. Y en muchas iglesias de la Diócesis se hizo un esfuerzo para que los fieles pudieran participar con fruto de la solemnidad.