Los peregrinos de la 39º Peregrinación Diocesana a Lourdes asisten a la procesión de las Antorchas

Los peregrinos de Urgell en la 39º Peregrinación Diocesana a Lourdes: enfermos y personal sanitario que los apoyan, los acompañantes, los sacerdotes, encabezados por el Arzobispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives y por Mn. Ignasi Navarri, consiliario de la Hospitalidad de Lourdes y por otros sacerdotes que participan en la peregrinación, compartieron la experiencia profunda e impactante de vivir y participar en la Procesión de las Antorchas el miércoles 31 de mayo, el Vía Crucis y la Misa Internacional en la Basílica de San Pío X. El miércoles, ya superados los dos primeros días de lluvia, salió un poco el sol y permitió a los peregrinos de diversos puntos de la diócesis de Urgell disfrutar de los espacios al aire libre en el Santuario.
Por la mañana del jueves celebraron la misa en la Iglesia de San José antes de iniciar el regreso hacia Urgell.

Inicio de la 39ª peregrinación diocesana a Lourdes

Los peregrinos de Urgell en la 39º Peregrinación Diocesana a Lourdes llegaron ayer, lunes 29 de mayo, a media de la tarde en Notre Dame de Lourdes, donde fueron acogidos. Después, los enfermos y personal sanitario que los ayudaban, los acompañantes, los sacerdotes y Mons. Joan-Enric Vives compartieron la primera celebración a las ocho de la tarde. El Acto Penitencial se celebró en la Iglesia de Sta. Bernardita, y fue presidido por el Arzobispo de Urgell, acompañado por Mn. Ignasi Navarri, consiliario de la Hospitalidad de Lourdes y por otros sacerdotes que participan en la peregrinación.
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El martes, día 30 de mayo, los peregrinos asistieron a la Santa Misa en la Gruta de las apariciones a primera hora de la mañana y con los enfermos se dióel paso por la Gruta. Los peregrinos también han podido hacer el Vía Crucis por la montaña. Por la tarde, a las cinco, se llevó a cabo la procesión y la Adoración Eucarística, y la bendición de los enfermos, en la Basílica de St. Pío X. Y por la noche, el rezo del Santo Rosario y la Procesión de las Antorchas puso el punto final a los actos del día.

Fiesta de la Virgen de Canòlich en Sant Julià de Lòria

La fiesta de la Virgen de Canòlich, Patrona de Sant Julià de Lòria, se llevó a cabo este sábado 27 de mayo con una nutrida asistencia de fieles y peregrinos que subieron domo cada año en el santuario, situado en el término de Sant Julià de Lòria.
Muchos siguieron la tradición de subir a pie desde Sant Julià por el camino viejo desde el aparcamiento de la ITV, en Aixovall, y salieron a las siete y media de la mañana. A las ocho, se hizo la suelta de cohetes al mismo tiempo que comenzaba la misa en la iglesia parroquial. A las diez de la mañana, Mn. Pepe Chisvert, rector de la parroquia, presidió la misa en el Santuario de Canòlich, que tuvo una gran afluencia de fieles.
Y, después de un baile de sardanas, se celebró a las doce del mediodía la misa solemne y la bendición del término, con la representación del Baile de Canòlich a cargo del Esbart Laurèdia. Mn. Pepe Chisvert presidió el oficio, acompañado dles sacerdotes del Valle. Mn Ramon Sàrries arcipreste de los Valles hizo la homilía de este año. Las autoridades comunal y los consejeros generales de la parroquia asistieron a la celebración. Al terminar, la bendición y reparto de los panes cerró la fiesta, y todo el mundo se repartió para hacer las tradicionales comidas en familia.

Confirmaciones en Puigcerdà

El domingo de la Ascensión, día 28 de mayo, por la tarde, y tras el encuentro de los sacerdotes de Cerdanya, tuvo lugar la celebración gozosa de la Eucaristía de la fiesta, en la Iglesia de St. Domènec de Puigcerdà en la que el arzobispo de Urgell administró el sacramento de la Confirmación a 28 jóvenes de la Parroquia. Concelebraron el Rector Mn. Josep Grau, el Arcipreste Mn. Pere Morales y el secretario general del Obispado Mn. David Codina. El Alcalde de la ciudad Ilmo. Sr. Albert Piñeira Brosel se hizo presente y acompañó al órgano los cantos de la celebración.
El Arzobispo pidió a los confirmandos que no se olvidaran del final de la lectura evangélica de la fiesta, que es el final solemne del Evangelio según San Mateo, "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo", que destaca el acompañamiento del Señor de la Gloria, y su presencia constante en medio de nosotros. Él ha ido a abrir el cielo para todos nosotros. Él ha abierto el camino de la eternidad, ha triunfado de la muerte vergonzosa en cruz, ha resucitado y ahora lo contemplamos glorioso como Rey del universo y con plena autoridad. Es nuestro amigo y nuestro hermano; podemos tener una inmensa confianza. Nada nos debe dar miedo, nada nos podrá separar nunca del amor de Dios revelado en Cristo. También destacó que Jesús nos acompaña a través de la acción misteriosa del Espíritu Santo, que es luz, fuego, agua viva, dulzura y misericordia para todos los que le reciben y acogen. En el día de la Confirmación, después del tiempo de catequesis, ellos lo reciben en plenitud y será siempre con ellos. Hay acogerlo y dejarlo actuar en nosotros, siendo testigos de vida y de amor en todas partes, ya lo largo de toda nuestra vida.
Al final de la misa les regaló los cuatro evangelios y les pidió que rezaran y los leyeran para alimentar la fe y la esperanza.
Al inicio de la misa y en las oraciones, el Arzobispo tuvo un recuerdo especial para las familias de las víctimas de los atentados de Manchester y Egipto, de la semana pasada, por las familias, los heridos. Y rezó por la paz y la reconciliación.