Conferencia a la Escuela Catequética de Ribes de Freser

El lunes 8 de mayo, en la parroquia de Ribes de Freser, el Arzobispo de Urgell ofreció una conferencia en el grupo de la Escuela Catequética de las parroquias del Valle de Ribes de Freser que en número de cuarenta llenaban la rectoría. La conferencia versó sobre "La Iglesia de los mártires", profundizando en el testimonio que su sangre da a la Iglesia ya que se convierte en semilla de nuevos cristianos.

Mons. Vives presentó la importancia y significación del martirio que sólo es posible y se puede vivir gracias a la ayuda de la gracia de Dios que, en medio del miedo y las dificultades a la hora de dar la vida por Cristo, regala a los mártires su gracia para que puedan manifestar la fe hasta derramar la sangre. Fijó la mirada en Jesucristo Resucitado, el Rey de los mártires, el Cordero degollado y derecho que con su cruz vence el mundo y da vida eterna. Hizo mención de la espiritualidad marcada por el martirio, y más concretamente repasó los grandes martirios que han sacudido a la Iglesia durante el siglo XX, "el siglo de los mártires" -según la expresión de Andrea Riccardi- ya que en este siglo ha habido más mártires que en toda la historia de la Iglesia.

El Arzobispo subrayó el martirio de los cristianos armenios; el martirio de los cristianos en Tierra Santa; los mártires por las persecuciones mexicanas, nazi, comunista, y llegó a los mártires del terrorismo jihaddista, como la persecución religiosa en África por el terrorismo de Boko Haram, y lo que pasado Domingo de Ramos atentó contra la comunidad cristiana copta en Egipto; también el martirio del P. Jacques Hamel, asesinado mientras celebraba la Eucaristía en la región francesa de la Alta Normandía. También quiso destacar los martirios por amor como el de San Maximiliano María Kolbe que dio su vida para salvar a un padre de familia en el campo de concentración de Auschwitz, el del amor maternal de Santa Juana Beretta, y el de las monjas que dieron su vida durante la infección en África por el virus del ébola.

Un diálogo con la cuarentena de asistentes a la escuela catequética y la celebración de la Eucaristía en la Parroquia de Ribes de Freser cerró la jornada.