Visita Pastoral a Andorra la Vella (8).- Andorra Telecom y Residencia “Clara Rabassa”

El lunes 14 de noviembre continuó la Visita pastoral a Andorra la Vella del Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, acompañado del Arcipreste y de la Delegada de Medios de Comunicación.

A su llegada fue recibido por el Director General, Sr. Jordi Nadal, el Director de Seguridad, Sr. Cèsar Marquina, y el Director de relaciones con el cliente Sr. Josep Vilana, y luego se incorporó el Director de Apoyo Tecnológico Joan-Marc Laura. Con ellos hizo un recorrido por todas las instalaciones del Servicio de Telecomunicaciones de Andorra (Andorra Telecom), que fue creado en 1975 y que hoy el es el operador público que gestiona y explota, en exclusiva dentro del territorio andorrano, los servicios de telecomunicaciones en general, telefonía fija, telefonía móvil, transmisión de datos, internet y otros servicios auxiliares o complementarios de los de telecomunicación incluso con respecto a sus comunicaciones internacionales. También es responsable de la gestión de las infraestructuras técnicas y de las redes nacionales de radiodifusión sonora y de televisión digital terrestre (TDT).

El Arzobispo visitó a los trabajadores de la sala central, los servicios técnicos y de apoyo, los servicios de atención telefónica a los clientes, y de apoyo tecnológico y desarrollo de proyectos. Actualmente se da servicio a 45.000 usuarios en telefonía fija, y en 71.600 en telefonía móvil, y en más de 31.000 accesos a Internet por Fibra Óptica. Actualmente en Andorra Telecom trabajan 290 personas. Hace unos meses que unos 70 empleados en contratos temporales han pasado a ser empleados fijos, tienen una media de edad de menos de 40 años, un 60% son hombres y un 40% son mujeres. Es importante la labor de un equipo que se ocupa de la seguridad informática de la red, luchando contra los ataques hackers.

Mons. Vives felicitó y alentó a los profesionales, considerando que es muy importante para el desarrollo del país la presencia de técnicos de alto valor añadido. Señaló la transformación de las relaciones a que nos abocan las nuevas tecnologías y los animó a que como personas cultiven las relaciones con la familia, la lectura de poesía, de paseos en el bosque, etc. para humanizar estas nuevas formas de comunicación. Al terminar la visita, Mons. Vives firmó el libro de honor de la entidad.

Al mediodía, Mons. Joan-Enric Vives se desplazó hasta la Residencia Clara Rabassa, donde fue recibido por la Presidenta del Patronato Sra. Eloísa Ortega, el también miembro del Patronato Daniel Torres, la Directora Nuria Mora, y el Director de Recursos Humanos Marc Corral, y las Coordinadoras Diana Pires y Elisabet Sánchez. Pudo saludar personalmente a todos los internos y compartió la comida con ellos.

Actualmente hay en la residencia 54 abuelos, y en el hospital de día hay 13 personas, con 6 apartamentos con asistencia todos ocupados.

La Fundación Clara Rabassa inició la tarea como residencia el 15 de diciembre de 1992. Desde entonces, ha acogido abuelas y abuelos del Principado de Andorra, dando soporte físico y espiritual con un servicio de carácter sustitutorio de la hogar, donde las personas mayores pueden disfrutar de una estancia de régimen permanente, o régimen temporal, y también dispone de un servicio de centro de día y de pisos con asistencia.

También el Arzobispo hizo un recorrido por la Residencia viendo las mejoras que se han hecho y que la Presidenta del Patronato detalló: obras de mejora que se han hecho y las que se están preparando en el comedor, en la pasarela la de entrada, en la primera planta, y en las habitaciones, donde se ha iniciado un proceso de mejora en los suelos, baños y renovación de paredes.

El Evangelio... de generación en generación: IX Jornadas de Formación para Catequistas

La parroquia de Caldes de Montbui (obispado de Terrassa) acogió el fin de semana 11-13 de noviembre las IX Jornadas de Formación para Catequistas organizadas por el Secretariado Interdiocesano de Catequesis (SIC) en el que han participado 250 catequistas provenientes de las diferentes diócesis que forman parte del SIC. De nuestro obispado de Urgell también un grupo de catequistas ha podido intercambiar experiencias y enriquecer su propia formación a través de los diversos momentos formativos de este último fin de semana.

Las jornadas se iniciaron el viernes 11 de noviembre, en el colegio de las Escuelas Pías de Caldes de Montbui, con el saludo del obispo presidente del SIC, Mons. Sebastià Taltavull, dando la bienvenida a los asistentes e introduciendo la formación que se realizaría en estos días en el marco del lema de las jornadas "El Evangelio... de generación en generación".

También, Mn. Joan M. Amich, director del Secretariado, dio la bienvenida a todos los participantes y agradeció a la dirección de la Escuela Pia la posibilidad de realizar las jornadas en su escuela, como a la Delegación de Catequesis de Terrassa por acoger este año este encuentro en su diócesis.

Terminada la oración de la tarde y, después de cenar, el grupo Bufanúvols nos ofreció la representación de Mijaíl y las tres preguntas, una adaptación de un cuento de Lev Tolstoi.

El sábado por la mañana después de la Eucaristía celebrada en la parroquia de Santa María de Caldes de Montbui y presidida por Mons. Salvador Cristau, obispo auxiliar de Terrassa, empezó el tiempo de formación por medio de diversos talleres. Los catequistas participaron en la formación que se les ofreció mañana y tarde en talleres como: Iniciarse a ser catequista; La inteligencia espiritual a la catequesis; El Sacramento de la fe, nuevo material de catequesis para adultos; Experiencias de catequesis con las familias; La catequesis y la complejidad de las familias de hoy; El nuevo catecismo Testigos de Jehová. Proyecto Sí / Proyecto Don; Prácticamente, como hacer una sesión de catequesis?; Oración y canciones: herramientas para la catequesis; Catequesis con los sentidos: recursos prácticos; El arte de narrar la Escritura.

También los catequistas jóvenes pudieron hacer su formación y convivieron juntos en estos días disfrutando de una formación más adecuada en sus inicios como catequistas.
El domingo por la mañana, la conferencia del P. Gaspar Borda OCarm, Delegado de Pastoral familiar de la diócesis de Terrassa, se convirtió en un momento más de formación para los catequistas para que, a partir de la exhortación apostólica Amoris Laetitia (La alegría del amor) del Papa Francisco, remarcó algunos aspectos de esta exhortación que el Papa propone para fortalecer la educación de los hijos.

Seguidamente, la Eucaristía celebrada en la misma parroquia de Sta. María y presidida por Mons. Josep Àngel Saiz Meneses, obispo de Terrassa, fue el momento culminante de estas jornadas de formación de catequistas que se concluían con unas palabras de agradecimiento por parte de Mn. Joan M. Amich hacia la parroquia de Caldes, la delegación Diocesana de Catequesis y la diócesis de Terrassa que acogió este año este encuentro anual interdiocesano de formación.

Clausura del Año de la misericordia en la Diócesis de Urgell

El domingo 13 de noviembre se clausuró de forma bien emotiva toda la Diócesis de Urgell el Año de la Misericordia que el Papa Francisco había convocado con la Bula Misericordiae Vulture y que se había inaugurado el 8 de diciembre del año pasado. Especialmente significativa fue la clausura a los 5 templos jubilares de Urgell: la Catedral de Santa María; la Basílica-Santuario de la Virgen de Nuria; la Basílica-Santuario de la Virgen de Meritxell; la Basílica de la Virgen de Valldeflors en Tremp; y la Basílica-Santuario del Santo Cristo de Balaguer.

En la Catedral de Santa María de La Seu d'Urgell la celebración fue presidida por el Arzobispo Joan-Enric acompañado por el Rector y Decano del Capítulo de Canónigos Mn. Xavier Parés.

En su homilía Mons. Vives subrayó como en aquel domingo no se cerraba ninguna puerta porque la Puerta que es Jesucristo y su Amor y Misericordia quedan siempre abiertas, como dice su Sagrado Corazón, siempre abierto desde la Cruz para misericordiar, acoger, lavar, perdonar, curar, suavizar heridas y salvarnos y resucitar con Él a una nueva vida de la gracia y del amor ardiente del Espíritu. El Arzobispo puso de relieve como todo cristiano es un embajador del perdón y la reconciliación que Cristo nos ha obtenido y que nos envía a ser misericordiosos con todos, especialmente saliendo al encuentro de los pobres y marginados. El lema de este año de la misericordia, misericordiosos como el Padre (Lc 6,36), no puede quedarse en un simple eslogan sino que debe ser un compromiso de vida para todo cristiano. Cuando Jesús nos pide ser misericordiosos como el Padre no piensa en la cantidad, ya que nuestro amor humano siempre es limitado e imperfecto, sino que nos pide ser canales, testigos de su misericordia.

También Mons. Vives glosó las lecturas proclamadas del domingo XXXIII del tiempo ordinario que, al cerrarse el año litúrgico, nos hablan del fin de la historia personal y colectiva, y la llegada del Día del Señor, que es de justicia, de perdón y de salvación. Las lecturas recuerdan que el futuro está en manos de Dios y que nuestra patria definitiva no es ésta sino la del cielo. Estamos llamados a la vida para siempre, y por eso no nos podemos aferrar a esta vida caduca, mortal ... Y citó San Agustín cuando nos encamina hacia la plenitud, recordando que "estamos hechos para Dios y nuestro corazón no repondrá hasta que descanse en Dios ", y también el poeta Miquel Martí i Pol en su famoso verso" todo está por hacer y todo es posible "que según una encuesta del Diario Ahora (2012) era la más querida del público catalán con 18, 32% de votos en una votación popular entre sus lectores. El Arzobispo cerró su homilía recordando como el Francisco concreta la misericordia en dos actitudes fundamentales: perdonar y dar, que comentó.

Después de la comunión la celebración se cerró con el canto del Magnificat a la Virgen, recordando la misericordia de Dios de generación en generación, y haciendo una breve memoria de tantos actos y actitudes vividos en la Diócesis y en todo el mundo en este Año jubilar de gracia. Cerró con la bendición del Sr. Arzobispo sobre el Pueblo de Dios pidiendo al Señor que nos muestre su misericordia y nos asista para que sepamos reconocer a Cristo como Pastor y Guía de nuestras almas y nos renovamos espiritualmente.

Acto conmemorativo del antiguo Colegio Lestonnac en La Seu d'Urgell

El domingo 13 de noviembre, en la antigua Capilla de la Inmaculada de La Seu d'Urgell, transformada en Sala de actos por el Ayuntamiento, tuvo lugar el inicio oficial de los actos de conmemoración de los casi 300 años de servicio a la ciudad de La Seu d'Urgell de las Monjas de la Compañía de María en el Colegio Lestonnac, acto que fue promovido por un grupo de antiguos alumnos y profesores. Participaron en el acto el Arzobispo de Urgell, el Ilmo. Sr. Alcalde de la ciudad, Sr. Albert Batalla; la Madre Soledad Diloy de la Compañía de María; la Sra. M. Carmen Ribó, Concejala de cultura del Consejo Comarcal del Alt Urgell y la Sra. Carme Rovira, ex alumna del Colegio e impulsora de este homenaje, que contó con la colaboración de Julio Quílez, Director del Archivo Comarcal del Alt Urgell.

En su parlamento Mons. Vives agradeció la iniciativa promovida por la Sra. Carme Rovira y apoyada por el Ayuntamiento de la ciudad de La Seu d'Urgell para conmemorar y agradecer la presencia de las Monjas de la Compañía de María en la ciudad de La Seu d'Urgell durante 278 años (llegaron en enero de 1722 y se marcharon en 2000) subrayando cómo su presencia había sido importantísima en el territorio pirenaico, trabajando por la educación de las chicas ofreciéndoles un futuro basado en la educación y la formación cristiana.

Mons. Vives destacó el papel que las Monjas de la Compañía de María desarrollaron para reforzar y vertebrar el país catalán tras la guerra de 1714 y cómo su presencia en la ciudad de La Seu d'Urgell durante casi 300 años hizo que muchas chicas de los pueblos del Pirineo catalán pudieran disfrutar de una alta educación y conocimientos que les permitieron abrirse camino. El Arzobispo animó a los presentes a no perder nunca la memoria histórica y no tener "alzheimer histórico" sino saber recordar y agradecer nuestro pasado para vivir nuestro presente y proyectarnos hacia el futuro. Y mostró su satisfacción porque la ciudad de La Seu d'Urgell supiera valorar la significación histórica que la presencia de las Monjas tuvo para la ciudad. Finalmente, Mons. Vives, como sucesor apostólico del obispo Simeón de Guinda que las fue a buscar en Francia, se mostró orgulloso de su antecesor, gran estimador y valedor de las Monjas que quiso ser enterrado en la Capilla de la Inmaculada del Colegio.

El acto continuó con una visita a las instalaciones actuales del antiguo Colegio, donde hay instaladas numerosas instituciones educativas de la Ciudad, y con la proyección de un documental sobre la historia del Colegio de la Compañía de María en La Seu d'Urgell en la Sala Sant Domènec. Una comida de hermandad cerró la gozosa conmemoración, que había comenzado el sábado anterior con la Eucaristía en la Catedral, presidida por Mn. Xavier Parés.