Teresa de Calcuta, la madre de los pobres

Este domingo 4 de septiembre la Madre Teresa de Calcuta, Agnes Gonxha Bojaxhiu (nacida en Skopje, actual Macedonia, 1910 - Calcuta, India 1997) la religiosa albanesa nacionalizada india, que fue premio Nobel de la Paz en 1979, será canonizada por el Papa Francisco. Tenemos en ella un gran ejemplo de amor a Dios y al prójimo, una gigante de la caridad, y una potente intercesora,.

«A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota», decía llena de confianza la Madre Teresa. «Hoy día está de moda hablar de los pobres. Por desgracia, no lo está hablarles a ellos». Tras analizar sus obras y logros, el papa S. Juan Pablo II dijo: «¿Dónde encontraba ella la fuerza y la perseverancia para ponerse totalmente al servicio de los demás? En la contemplación silenciosa de Jesucristo, su Santo Rostro, su Sagrado Corazón». En privado y durante casi 50 años, hasta el final de su vida, la Madre Teresa experimentó dudas sobre sus creencias religiosas. No sentía la presencia de Dios en absoluto. Pero se mantuvo fiel, perseverante y llena de obras de amor. La fe de la Madre Teresa de que Dios estaba trabajando a través de ella se mantuvo intacta. Fue su larga noche oscura del alma. En su primera encíclica, Dios es amor, Benedicto XVI mencionó a Teresa de Calcuta en tres ocasiones y dijo: «La beata Teresa de Calcuta es un ejemplo evidente de que el tiempo dedicado a Dios en la oración no sólo deja de ser un obstáculo para la eficacia y la dedicación al amor al prójimo, sino que es en realidad una fuente inagotable para ello».

Fundó las Misioneras de la Caridad que además de los votos de pobreza, castidad y obediencia añaden un cuarto voto de entregar toda la vida y con carácter exclusivo a los pobres más pobres, sin aceptar recompensa alguna por este trabajo. Los Hermanos de las Misioneras de la Caridad se fundan en 1963, y una rama contemplativa de las Hermanas se crea en 1976. En 1984 la Madre Teresa fundó con el P. Joseph Langford los Padres Misioneros de la Caridad. Todas las ramas ayudan a los pobres: refugiados, exprostitutas, enfermos mentales, niños abandonados, leprosos, víctimas del sida, ancianos y convalecientes… Y como ella decía: «Pobres son sobre todo los que no se sienten queridos ni amados, los abandonados, los pobres en el corazón y en el espíritu». Madre Teresa participó vivamente en el debate sobre las cuestiones más cruciales de su tiempo, a las que no fue nunca ajena. Así, en mayo de 1983, durante el Primer Encuentro Internacional de Defensa de la Vida, defendió con vehemencia la doctrina de la Iglesia, conceptiva, antiabortista y contraria al divorcio. Atendía a miles de desheredados y moribundos sin importarle a qué religión pertenecían: «Nuestro criterio de ayuda no son las creencias, sino la necesidad. Jamás permitimos que alguien se aleje de nosotras sin sentirse mejor y más feliz, pues hay en el mundo otra pobreza peor que la material: el desprecio que los marginados reciben de la sociedad, que es la más insoportable de las pobrezas». Y siempre defendió su ideario basado en la acción por encima de las organizaciones. Su vida y su ejemplaridad ha llegado a los confines de la tierra, pues en ella la gracia de Dios ha sido más poderosa que el egoísmo, la incredulidad y el pecado.
¡Que nos transmita su amor a Dios y a los pobres!