El nuevo Catecismo “Testigos del Señor” (y 2)

Profundizando sobre el nuevo Catecismo “Testigos del Señor” que entrará en vigor en las Diócesis de Cataluña el próximo día 1 de septiembre, quisiera recordar algunos elementos importantes de todo Catecismo y de la Catequesis, tal como se expuso hace un mes en los Consejos Presbiteral y Pastoral de la Diócesis.

Tengamos presente que «la finalidad definitiva de la catequesis es poner a alguien no sólo en contacto sino en comunión, en intimidad con Jesucristo» (Directorio General para la Catequesis nº 80). La catequesis por tanto no es un libro, ni un tiempo dedicado a saber mejor los contenidos de la fe católica, sino que es un conocimiento vivencial, personal, siempre con relación de fe y de amor con el Señor. Seis son las tareas o dimensiones de la catequesis, según el Directorio, que corresponden al hecho de que la fe cristiana exige ser "conocida, celebrada, vivida, rezada, compartida y anunciada", y esto significa: Favorecer el conocimiento de la fe, conseguir una educación litúrgica; formación moral; enseñar a orar; incorporar al joven a la vida de la comunidad cristiana, e iniciarlo a la misión o testimonio de esta fe.

"Testigos del Señor" es el catecismo para el crecimiento y la primera síntesis de la fe. Es un instrumento para conocer más plenamente la fe de la Iglesia, destinado a niños y adolescentes que deseen avanzar en la fe en Jesucristo y aprender a ser sus testigos. Será una ayuda para quienes desean completar su iniciación y se preparan para la Confirmación, ya que este nuevo Catecismo completa y desarrolla el catecismo de los años anteriores "Jesús es el Señor". Presenta la historia de la amistad de Dios con los hombres, y tiene la Vigilia pascual como estructura del conjunto del Catecismo. A través de 50 temas, distribuidos en cinco partes correspondientes a los grandes momentos de esta celebración litúrgica:
  1. Jesucristo es la Luz. La Vigilia pascual se inicia con la bendición del fuego y del cirio pascual; se proclama: ¡La luz de Cristo! También hoy esta luz brilla en el rostro de la Iglesia. Ser cristiano es participar de la vida de la Iglesia y dejar que la luz de Cristo ilumine todo lo que somos y vivimos.
  2. Jesucristo es la Palabra. La noche de Pascua la comunidad escucha la Palabra de Dios que narra la historia de la amistad de Dios con los hombres desde la creación hasta la Alianza con Israel, y hasta la promesa del Mesías, el Salvador.
  3. Jesucristo es la Verdad. La escucha de la Palabra alcanza el punto culminante en el anuncio del misterio pascual del Señor: su pasión, muerte, resurrección y glorificación. Es el corazón mismo de la fe.
  4. Jesucristo es la Vida. En la Vigilia pascual, la Palabra que hemos escuchado da fruto en los sacramentos del Bautismo y la Eucaristía. Hoy Cristo viene a nuestro encuentro a través de la Iglesia. Su luz y su fuerza nos abren a la esperanza de la vida eterna y nos revelan que Dios es amor, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  5. Jesucristo es el Camino. Celebrada la Vigilia pascual, entramos en un nuevo momento: hacer propios los sentimientos de Cristo, aprender a vivir la vida de resucitados. Los Mandamientos, vividos como Jesús los vivió, dan fruto en una vida nueva. La Virgen María, nuestra Madre, y los santos son los mejores testigos de esta novedad.