Ayuno voluntario para la solidaridad

El próximo viernes celebraremos el día del ayuno voluntario contra el hambre para orar, reflexionar y comprometernos contra el hambre en el mundo, entendiendo el hambre ampliamente, tal como la entendieron las pioneras que fundaron Manos Unidas hace más de cincuenta años: hambre de pan, de cultura y de Dios. El ayuno voluntario, que hace participar a nuestro cuerpo de las opciones de vida; o bien renunciar a algo, para frenar nuestras ilusiones de consumo y encontrar tiempo para la oración; aquella acción pequeña de no cenar o no hacer un extra por parte de toda la familia, asociando a los pequeños de la familia para que vayan aprendiendo... son maneras todas muy buenas de solidaridad con quienes tienen que ayunar obligatoriamente muchos días, o siempre, porque no tienen nada.

El Papa Benedicto XVI nos dijo en Barcelona, durante su visita a la Obra benéfico-social del Niño Dios: «Los discípulos de Cristo hemos de multiplicar los gestos concretos de solidaridad efectiva y constante, mostrando así que la caridad es el distintivo de nuestra condición cristiana (...) "Os aseguro que cuanto hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis" (Mt 25,40). En esta tierra, esas palabras de Cristo han impulsado a muchos hijos de la Iglesia a dedicar sus vidas a la enseñanza, la beneficencia o el cuidado de los enfermos y discapacitados. Inspirados en su ejemplo, os pido que sigáis socorriendo a los más pequeños y menesterosos, dándoles lo mejor de vosotros mismos.» (07/11/2010). De ahí debe nacer nuestra solidaridad y nuestro amor a los hermanos de los países más empobrecidos, que viven mucho peor que nosotros la crisis económica y social. Ellos notan más los efectos perniciosos de la crisis. Debemos revisar nuestro estilo de vida, para que sea más sobrio, generoso y solidario, para seguir compartiendo con los que menos tienen. Deben hacerlo los gobiernos y los poderes económicos de los países más ricos, pero tenemos que hacerlo también todos los ciudadanos. Y para los cristianos éste es un mandato divino: "Tuve hambre y me disteis de comer" (Mt 25,35). ¡Ahora no los podemos abandonar!

Es bueno que demos gracias a Dios y estemos muy contentos de todo lo que hace Manos Unidas en el mundo. Durante el 2009, esta ONG católica, que tiene 71 delegaciones en todo el territorio español, recaudó más de 54 millones de euros (!), y se aprobaron 692 proyectos de desarrollo en América latina, África, Asia y Oceanía, que buscan la promoción educativa (261 proyectos), sanitaria (130), social (121), agrícola (92) y promoción específica de las mujeres (88 proyectos). Y lo que es mejor, el 87% de todo lo que se recoge va directamente a los proyectos, a la gente, utilizando el 5,1% para sensibilización social (que también hay que hacerla) y un 1,9% para la promoción y captación de recursos, y sólo un 6% se destina a la estructura y la administración, pues también hay que velar por los proyectos y realizarlos con criterios viables.

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