Ana María Janer, modelo de santidad

Nuestra Diócesis de Urgell se alegra en el Espíritu Santo por la próxima beatificación de la Venerable Madre Ana María Janer Anglarill, que tendrá lugar en La Seu d'Urgell el próximo sábado día 8 de octubre. Será un día de fiesta y acción de gracias, porque Dios, el único santo, nos da un modelo de santidad, fe, bondad y compromiso en la persona de una nueva beata, una catalana de nuestras tierras, que entre nosotros sirvió al Señor y que entre nosotros dio testimonio del Evangelio de la caridad hasta su santa muerte en Talarn (Lleida), el 11 de enero de 1885, y que ahora desde el cielo, velará por todos nosotros.

Ana María Janer Anglarill (1800-1885) nació en Cervera y en el hospital de esta ciudad comenzó de muy joven a servir a los enfermos y a darse a Dios del todo, sin condiciones, porque quería tenerlo como Padre y Señor de toda su vida. Allí mismo se entregó a los enfermos de forma generosa con unas compañeras con las que fue después a La Seu d'Urgell y allí fundaron con ella, el 29 de junio de 1859, una nueva familia religiosa.

Fue llamada por el Obispo de Urgell Josep Caixal, en tiempo de guerras, de persecuciones religiosas y de incultura entre la gente del campo y las montañas, para que fundara en el Hospital de La Seu d'Urgell el Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell. Unas religiosas y una familia janeriana, que lleva con tanta dignidad el nombre de nuestra Diócesis por todo el mundo. Ellas se entregan a la misión de servir a todos con amor de caridad, especialmente a los más necesitados, siempre con las virtudes que resplandecen en la Sagrada Familia de Nazaret, e imitando con humildad el amor entre Jesús, María y José. Nació así, hace más de 150 años, una familia religiosa nueva, arraigada en los pequeños pueblos y las capitales de comarca de nuestra Diócesis de Urgell, impulsada por la nueva beata Ana María Janer y ayudada siempre por el Obispo Josep Caixal y su sucesor el Cardenal Salvador Casañas. Una fraternidad de Hermanas, que siguiendo el carisma de la Madre Janer, todo lo tienen en común, que anuncian el Evangelio del amor con la dulzura de las palabras y la autenticidad de las obras, dedicadas sobre todo a la educación de los niños y jóvenes, y al servicio abnegado de los enfermos. De la beata Ana María Janer aprendieron a vivir unidas y obedientes, amando con radicalidad la virginidad consagrada, porque Cristo es su único Esposo, y dando testimonio de una caridad que les lleva a vivir, con pobreza austera y llena de sentido, la misión evangelizadora. Darlo todo para anunciar el Evangelio de Jesús, y siempre con un gran amor a la Madre Iglesia, a quien hay que amar más que a la propia vida, y un gran amor a los pobres a quienes sirven.

Es por esto que estamos profundamente agradecidos al Santo Padre Benedicto XVI por haber decidido que la Madre Janer sea beatificada en la ciudad donde reposan sus restos, y que serán venerados por los fieles en el antiguo Noviciado y ahora "Residencia Sagrada Familia" de La Seu d'Urgell. Conozcamos y amemos la ejemplaridad de la vida de la Madre Janer, su amor sin fronteras, su humilde discreción, y tengámosla por intercesora nuestra. Podemos estar seguros de que nos ayudará desde el cielo y nos estimulará a ser santos también nosotros.

Alabemos al Señor con todos los santos, y unámonos a la fiesta de La Seu d'Urgell el próximo día 8 de octubre, cuando el Cardenal Angelo Amato, como Delegado del Santo Padre, llevará a cabo la ceremonia de beatificación, o bien al día siguiente día 9 en Cervera, donde nació, o el lunes día 10 en Talarn, donde murió.