Año de paz y de libertad religiosa

"Cristo es nuestra paz" (Ef 2,14)

Al iniciar un nuevo Año y celebrando la Jornada Mundial por la Paz, dejemos resonar en nuestro interior las palabras de los ángeles a los pastores, "Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad" (Lc 2,14 ). Vivir todo el año para dar a Dios la gloria que Él se merece. Y acoger el don de la paz para todas las personas que amamos y conocemos, y para todos los hombres y mujeres de nuestro mundo. La "paz" resume y contiene todos los bienes que el Mesías nos ha traído con su venida como Redentor y es la paz que resume todo lo que los discípulos de Cristo debemos aportar a nuestro mundo con el anuncio y el testimonio de nuestra fe: "Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa". Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros" (Lc 10,5-6).

"Libertad religiosa, camino para la paz" (Benedicto XVI)
Este es el lema del Mensaje del Papa para la Jornada mundial de la paz que hoy celebramos en todo el mundo. El Papa nos hace ver que hoy, en la tierra, existen formas diversas de limitación o de negación de la libertad religiosa, de discriminación y marginación basadas en la religión, y que son llevadas hasta la persecución y la violencia en contra de las minorías religiosas: pensemos en Pakistán, India, Arabia, Irán, China... La libertad religiosa es auténtica cuando es coherente con la búsqueda de la verdad y con la verdad del ser humano. Esto nos ofrece un criterio fundamental para el discernimiento del fenómeno religioso y de sus manifestaciones. Nos permite excluir la religiosidad del fundamentalismo, de la manipulación y de la instrumentalización de la verdad. Por tanto, todo lo que se opone a la dignidad del ser humano se opone a la búsqueda de la verdad, y no puede ser considerado como libertad religiosa.
Benedicto XVI afirmó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que "los derechos humanos deben incluir el derecho a la libertad religiosa, entendido como expresión de una dimensión que es al mismo tiempo individual y comunitaria, una visión que manifiesta la unidad de la persona, aun distinguiendo claramente entre la dimensión de ciudadano y la de creyente" (18/4/2008). Actualmente son muchas las áreas del mundo donde persisten formas de limitación de la libertad religiosa, ya sea donde las comunidades de creyentes son una minoría, o bien donde las comunidades de creyentes no son una minoría y sufren también formas más sofisticadas de discriminación y marginación, en el plano cultural y de participación en la vida pública civil y política. "Es inconcebible -dice el Santo Padre en su Mensaje de 2011-, que los creyentes tengan que suprimir una parte de sí mismos -su fe- para ser ciudadanos activos. Nunca debería ser necesario el renegar de Dios para poder gozar de los propios derechos. Los derechos asociados con la religión necesitan protección, sobre todo si se los considera en conflicto con la ideología secular predominante o con posiciones de una mayoría religiosa de naturaleza exclusiva".

"Buscad sobre todo el Reino de Dios" (Mt 6,33)

Deseándoos un feliz año nuevo, os pido que oremos unidos para que sea tiempo de santidad y de amor, tiempo de alabanza al Creador y tiempo de servicio a las criaturas, tiempo de protección a los derechos humanos, incluyendo el de la libertad religiosa, y tiempo de acoger el Reino de Dios.