¡Alegrémonos que hoy es Pascua!

¡Hoy es Pascua!

Que resuenen con fuerza las palabras recientes del Papa Francisco
a los jóvenes y a todos:
“Vive Cristo, esperanza nuestra,
y Él es la más hermosa juventud de este mundo...
¡Él vive y te quiere vivo! Él está en ti, Él está contigo y nunca se va.
Por más que te alejes, allí está el Resucitado,
llamándote y esperándote para volver a empezar.
Cuando te sientas avejentado por la tristeza, los rencores,
los miedos, las dudas o los fracasos, Él estará allí
para devolverte la fuerza y la esperanza.”
 

¡Hoy es Pascua y el mundo se llena de esperanza!
Su luz gloriosa lo invade todo, lo llena y transforma todo.
La tiniebla, el pecado y la muerte han sido vencidos.
Gracias, Señor, por tu santa Resurrección.
Gracias por abrirnos el cielo a toda la humanidad,
por hacer triunfar el amor sacrificado, que todo lo transforma,
por haber enviado la Iglesia, comunidad de hermanos,
y por haber hecho renacer la Creación entera.
 

¡Hoy es Pascua y la muerte ha sido vencida!
Por el amor crucificado del Señor, todo el mundo ha renacido,
con una vida y una paz nuevas.
El pecado y la culpa ya no tienen la última palabra,
porque su misericordia es más fuerte, y todo lo cura y salva.
¡Cristo lo ha pagado todo para todos!
Amar es imitarlo y dar la vida por los hermanos.
Que Él abra nuestros corazones al amor comprometido y servicial,
semejante al suyo, que pone a los pobres en el centro de todo.
 

Envíanos tu Espíritu Santo, Señor,
que nos transforme en templos de amor ardiente
y nos haga vivir en la alegría y el consuelo de ser tus amigos.
Gracias porque nos has llamado a ser
testigos de la vida nueva de la Resurrección.

¡Santa y gozosa Pascua a todos!