Campaña 2020 de Manos Unidas

Durante los doce meses que dure la campaña, Manos Unidas se centrará en denunciar las consecuencias que el deterioro medioambiental tiene sobre millones de personas, porque la crisis climática tiene, sobre todo, un rostro humano: el de 821 millones de personas castigadas por el hambre; el de los más de 1.000 millones de pobres; el de los que tienen que emigrar en busca de un apoyo que la tierra les niega o de los que enferman debido a la contaminación de las aguas y de los suelos.

El hambre y la pobreza son dos realidades muy relacionadas con los daños medioambientales, las huellas más graves son la contaminación, el cambio climático, el agotamiento de los recursos, la destrucción de hábitats y ecosistemas, las inundaciones y las sequías extremas, la desertización y la deforestación.

En este sentido, además de las tareas de denuncia y sensibilización que lleva a cabo en el marco de su trabajo de educación para el desarrollo, Manos Unidas apoya proyectos que ayudan a las comunidades a adaptarse a los cambios medioambientales y climáticos y promueve iniciativas destinadas a ayudar a las cada vez más numerosas personas que se ven obligadas a migrar, dejando atrás toda su vida, a consecuencia de la crisis climática.

Con esta campaña, la ONG continuará trabajando, como hace sesenta y un años, en la defensa de los derechos humanos como garantes de la dignidad de las personas y requisito indispensable en la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad.

El lema de la campaña es "¿Quién más sufre el maltrato al planeta no eres tú. Colaborar está en tu mano ".

El viernes 7 de febrero se celebró el Día del Ayuno voluntario contra el hambre, y el domingo 9 de febrero la colecta en todas las parroquias de la Diócesis en solidaridad con los necesitados de todo el mundo.