Restaurado el Claustro del Monasterio de Les Avellanes (s. XII)

El Monasterio de Les Avellanes inauguró las obras de restauración de su claustro el sábado 29 de octubre con un acto que fue presidido por el Arzobispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives y que reunió a las autoridades del ámbito local y los representantes de las instituciones que han participado en su gestión y su financiación; una nutrida representación de la comunidad de los Hermanos Maristas, y muchos amigos y vecinos de la zona que se hicieron presentes. Significó también, la clausura de la conmemoración del 850 aniversario de su fundación como Monasterio Premonstratès.
El acto comenzó a las 16:30 con la acogida de los invitados en la plaza de Santa María, en la entrada del Monasterio, donde el H. Pedro Ferré, Provincial de Maristas del Hermitage dio la bienvenida a los asistentes, señalando la importancia que para la comunidad tiene el monasterio y agradeciendo la ayuda de las instituciones y profesionales en la consecución de la obra. Hablaron también, la Alcaldesa de Os de Balaguer, Ilma. Sra. Estefanía Rufach, la Presidenta del Consejo Comarcal de la Noguera, Ilma Sra. Concepció Cañadell, la Directora del Instituto de Estudios Ilerdenses, Sra. Montserrat Macià en representación de la Diputación de Lleida y el Director de los Servicios Territoriales de Cultura en Lleida, Sr. Josep Borrell, en representación de la Generalitat de Cataluña. Todos pusieron de relieve la importancia que ha tenido para la comarca y para Lleida la presencia del Hermanos Maristas en el Monasterio de Les Avellanes, el foco de cultura y de formación que ha significado y el respeto y el apoyo que los hermanos de la comunidad han tenido siempre. Al terminar se descubrió una placa conmemorativa entre el H. Pere Ferré y el Director General de Arquitectura, Vivienda y Suelo del Ministerio de Fomento, Ilmo Sr. Anselmo Menéndez, que asistió al acto acompañado de la Subdelegada del Gobierno en Lleida, Ilma. Sra. Imma Manso.
Al finalizar, los asistentes entraron en el interior del Monasterio mientras se hacía un repique de campanas, que se mantuvieron mientras se repartían por el claustro. La Cofradía de Campaneros y carillonista de Cataluña fue la encargada de hacer repicar las campanas. Una vez en el claustro, el arquitecto que dirigió la obra de recuperación de la infraestructura, Sr. Joan-Albert Adell, explicó las restauraciones más destacables del trabajo que se ha hecho, destacando el mal estado de algunas columnas, de los soportes y de las arcadas, debido a las humedades provocadas por el agua que bajaba anteriormente los tejados hacia el centro del claustro combinado con el clima de la zona. El claustro mantiene dos caras originales románicas (s. XII), al sur y oeste y dos caras más modernas, del s. XVIII, que habrían sido hechas con ladrillo y enlucido de yeso. La restauración se ha hecho cambiando los bajantes del agua y protegiendo las piedras del claustro, y también se han buscado fórmulas para recuperar el aspecto inicial haciendo un tratamiento cromático unitario a pesar de la disparidad de los materiales empleados, como explicó a continuación el restaurador D. Ramon Solé.
El claustro es la construcción patrimonial más antigua que preserva el conjunto monumental de Les Avellanes, que se fundó en 1166, con una comunidad de Canónigos premonstratesos, y que han continuado en los últimos cientodieciséis años los Hermanos Maristas.
Los actos siguieron con un concierto dentro de la iglesia, a cargo del quinteto Quatre+1, formado por músicos de la Orquesta Sinfónica Julià Carbonell de las Tierras de Lleida, interpretó piezas de Bizet, Granados, Albéniz. Morera y Toldrà.
Para cerrar el acto y como clausura también de la conmemoración de los 850 años de la fundación del monasterio, hablaron el Director del Monasterio, Sr. Robert Porta, el Arzobispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives y el Director General Ilmo Sr. Anselmo Menénez.
Mons. Vives puso de relieve la labor desarrollada por los Hermanos Maristas en el monasterio, en el entorno de la formación y del acompañamiento espiritual de muchos jóvenes a lo largo de cien años de presencia y habló también de la importancia histórica del conjunto monumental, que la recuperación y restauración última pone aún más valor. Y valoró la labor que el Instituto religioso desarrolla en todo el mundo, con una tarea bien loable a favor de la educación de las generaciones jóvenes y de las familias, siguiendo los pasos de su Fundador Marcelino Champagnat. Y valoró que el Monasterio reposen los restos de los Condes de Urgell, sus fundadores, y las reliquias de los beatos mártires Maristas.
En la Sala capitular del Monasterio quedó instalada una muestra sobre los trabajos de recuperación de la construcción y también de la situación histórica y las modificaciones que ha ido viviendo a lo largo de los años.