Confirmaciones en Ribera de Cardós y Àreu

El domingo 5º de Pascua, día 24 de abril, al mediodía el Arzobispo de Urgell administró el sacramento de la confirmación en la Visita Pastoral a las Parroquias de Santa María de Ribera de Cardós (Vall de Cardós) y de San Climent d'Àreu (Alins).
En Sta. María de Cardós el Arzobispo de Urgell administró la confirmación a 10 jóvenes de la Parroquia, acompañados de sus padrinos, familiares y catequistas de confirmación. En las palabras que dirigió a los confirmandos en su homilía, Mons. Vives glosó el Evangelio proclamado en el domingo 5º de Pascua animando a los jóvenes a vivir con intensidad el sacramento que recibían ya que Dios los "con-firmaba" el don del Espíritu, y ellos "con-firmaban" el sacramento del Bautismo que ya habían recibido y ahora, recibían la plenitud del don del Espíritu Santo. El Arzobispo animó a los jóvenes confirmandos a vivir su fe cristiana con sinceridad y autenticidad en el mundo, a pesar de las incomprensiones que puedan experimentar en los ambientes donde vivirán, y esparcir el buen olor de Jesucristo con que serían crismados, en todo el mundo, especialmente en su ambiente de estudio, en la familia, con los amigos, etc. Mons. Vives les animó a vivir el mandamiento nuevo que Jesús deja a los apóstoles: amarse unos a otros como Jesús nos ha amado. En este sentido, invitó a los jóvenes a no conformarse con una vida moral de mínimos, sino a aspirar a lo máximo que es la fe en Dios. El Arzobispo puso como ejemplo una inscripción que había visto en un reloj de sol: "Yo sin sol, y tú sin fe, no somos nada" y exhortó a los jóvenes a cuidar y proteger la fe que habían recibido, valorándola, participando en la Eucaristía parroquial, orando, confesándose, amando a los pobres y necesitados, y siguiendo en todo las enseñanzas de Jesús.
Al terminar la Eucaristía los jóvenes recibieron de manos del Arzobispo un Nuevo Testamento y los jóvenes regalaron a los asistentes un pequeño ramo de flores con una "bienaventuranza" del Evangelio que habían trabajado en la catequesis.
A las cinco de la tarde, el Arzobispo Joan Enric administró el sacramento de la confirmación a 3 jóvenes de la Parroquia de St. Climent d'Àreu. Mons. Vives mostró su agradecimiento al pueblo de Àreu y al Alcalde pedáneo, que lo recibió a su llegada en la plaza de la Iglesia, que asistió masivamente a la visita, y que llenaba el bello templo parroquial. Y quiso agradecer la labor apostólica que Mn. Joan Dies lleva a cabo en todas las Parroquias de la Vall de Cardós, Alins y Farrera con gran generosidad y entrega desde hace 35 años.
El Arzobispo presidió la celebración eucarística del domingo y recordó a los confirmados cómo lo más importante en la vida, lo esencial, es invisible a los ojos: la fe, la esperanza y la caridad. Mons. Vives exhortó a los fieles a no dejarse llevar por una vida fácil y conformarse con las cosas de la tierra, como el prestigio, el dinero o sobresalir en el deporte, tan sólo, sino que animó a los jóvenes y a todos, a creer en Dios, el único donde podemos poner nuestra auténtica esperanza. El Arzobispo explicó a los jóvenes la significación de los ritos con que serían confirmados: la renovación de las promesas del bautismo, la imposición de las manos del Obispo y la unción con el aceite perfumado del Santo Crisma, el apoyo de los padrinos y el envío como militantes de Cristo. Y animó a los padrinos y a toda la comunidad cristiana a acompañar la vida de fe de los que recibían el sacramento del Espíritu Santo.
Al final de la Eucaristía Mons. Vives regaló a los confirmados un ejemplar del Nuevo Testamento y después de cantar el Virolai todo el pueblo se hizo una fotografía de familia ante el templo parroquial, y a continuación compartieron una chocolatada con torta preparada por el pueblo, y en la sala comunal del Arzobispo pudo saludar a todos los feligreses que le mostraron su agradecimiento y satisfacción por aquella Visita pastoral.
Ambas celebraciones eucarísticas fueron solemnizada musicalmente por Roser Gabriel y otra joven acordeonista.