Eucaristía en Isona en sufragio del jesuita misionero P. Albert Jou, hijo del Obispado de Urgell

Coincidiendo con la festividad de St. Jorge, el 23 de abril, el Arzobispo de Urgell presidió en la Parroquia de la Virgen Asunta de Isona (Conca Dellà) una Eucaristía en sufragio del que fue misionero jesuita largos años en la India, el P . Albert Jou, nacido en Bóixols, Diócesis de Urgell, y que había sido seminarista de Urgell antes de entrar en la Compañía de Jesús. Concelebraron con el Arzobispo, el Vicario General de la Diócesis, Mn. Josep Mª Mauri; el Rector de la Parroquia de Isona, Mn. José de Jesús Navas; el Arcipreste de Pallars Jussà y Rector de Tremp, Mn. Joan Antoni Mateo; Mn. Joan Peretó, el P. Joan Antoni Arasa, S.F. y un sacerdote jesuita compañero del P. Jou en Mumbai, India, el P. Josep Mª Feliu, s.j. y el Secretario General y Canciller Mn. David Codina
A su llegada a la parroquia el Sr. Arzobispo fue recibido por el Ilmo. Sr. Alcalde de Isona y Presidente del Consejo Comarcal del Pallars Jussà, Sr. Constantí Aranda y por los familiares del P. Albert Jou, así como numerosos fieles de Isona.
El Sr. Arzobispo mostró la estima que desde el Obispado de Urgell siempre se tuvo para con el P. Albert Jou, s.j. ya que, además de ser natural de Bóixols, siempre había mostrado un gran arraigo a su tierra y gran hermandad con los sacerdotes de de Urgell. La homilía fue predicada por el jesuita P. Josep María Feliu, que durante muchos años fue compañero del P. Jou en Mumbai, y que glosó la figura del P. Albert Jou como un hombre de una gran bondad y finura espiritual, al mismo tiempo que muy humilde y sencillo, así como un gran escritor que dejó varias obras, entre ellas, una vida didáctica de San Francisco Javier. Desde muy pequeño el P. Albert Jou había manifestado a la familia su deseo de ser misionero y dar lo mejor de su vida al servicio de los más pobres y necesitados. Y se realizó ya que toda la vida misionera estuvo en la India, amigo de todos y de todas las clases sociales, y murió en Mumbai hace unas semanas.
Al final de la Eucaristía unos familiares del P. Albert agradecieron a los presentes sus oraciones y muestras de aprecio hacia el P. Albert y recordaron cómo siempre había sido un hombre enamorado de su labor como misionero y al tiempo pendiente de la familia y la tierra que lo había visto nacer.