Sábado Santo: oración en la Catedral y primeras Caramelles de los niños de La Seu

El Sábado Santo está litúrgicamente marcado por el silencio y la oración cerca del sepulcro, releyendo la Palabra de Dios llena de esperanza. Con María, que "estaba dolorosa y llorosa al pie de la cruz, de donde colgaba su Hijo" (Stabat Mater), la Diócesis oraba en la Catedral, presididos por el Arzobispo Joan-Enric, canónigos, miembros de la vida consagrada, seminaristas y fieles. Era la vigília cerca del sepulcro del Señor, con la confianza de que Dios no abandonaría entre los muertos a Aquel que era "el Hijo amado en quien el Padre de la misericordia se complace". Y así rezaron el Oficio de Lecturas alargado con las Lamentaciones, y Laudes.
Y luego en el Claustro de la Catedral, ya pasado el mediodía, los niños de toda la ciudad, acompañados por muchos padres, llenaban aquel bello recinto de la Ciudad. La vida nueva de Cristo Resucitado, la Primavera, la Luz y la Vida que renacen, eran las letras de sus canciones alegres, las Caramelles. Iban organizados y acompañados por la Escuela de Música de La Seu d'Urgell, con su directora, Sra. Sonia Lanau. Y todos estaban dirigidos por el profesor y director de canto Sr. Rafel Llobet. Después, una foto de familia única en el Claustro, como es de rigor.
Y todo el día en la espera de la Victoria de Cristo, que vence el mal con su amor.