Volviendo de Lourdes

Los días 30, 31 de mayo y 1 de junio, en su 42ª peregrinación, la Diócesis de Urgell se ha dejado visitar por María Inmaculada en Lourdes, después de dos años de pandemia. 350 peregrinos provenientes de todos los lugares de la Diócesis, con el acompañamiento de la nueva Presidenta M. Dolors Trilla, la Junta y los Consiliarios hemos gozado de 3 días para vivir el perdón y la acogida, la misa en la Gruta en la fiesta de la Visitación, la foto de familia de todos juntos y el Vía Crucis por la montaña. Por la tarde la procesión con el Santísimo Sacramento, y por la tarde el Rosario con la procesión de las antorchas, presidida por los de Urgell. Y al día siguiente, la gozosa Misa internacional en la Basílica de S. Pío X, con muchísimos peregrinos venidos de todo el mundo. Experiencia de catolicidad, de comunión y de servicio a los enfermos y ancianos; de oración, buscando la propia conversión y el testimonio firme y generoso de la fe, que María bendice y sostiene. Ella nos precede, abre camino y nosotros -pequeños hijos- seguimos tras de sí con confianza.

Este año 2022 en Lourdes se celebran los 160 años del reconocimiento oficial de las apariciones de la Inmaculada a la joven Bernardita Soubirous en la gruta. Fue el 18 de enero de 1862 cuando el entonces Obispo de Tarbes, Mons. Bertrand-Sévère Mascarou-Laurence (1790-1870) publicaba, en nombre de la Iglesia Católica, una carta pastoral dando un juicio positivo respecto a la aparición en la gruta de Lourdes. Decía: “Nos inspiró la comisión, formada por sacerdotes sabios, piadosos, cultos, expertos, que cuestionaban a la pequeña, estudiaban los hechos, lo examinaban todo, lo sopesaban todo. También invocamos la autoridad de la ciencia y quedamos convencidos de que la aparición es sobrenatural y divina y que, en consecuencia, lo que Bernardita vio fue a la Virgen Santísima. Nuestra convicción se formó a partir del testimonio de Bernardita, pero sobre todo a partir de los hechos ocurridos y sólo pueden explicarse por la intervención divina”. Hacía tan sólo 4 años de aquel 11 de febrero de 1858, fecha de la primera aparición junto al río Gave, en las afueras de la villa de Lourdes.

El lema pastoral del Santuario de Lourdes para este año 2022 es: “Id a decir a los sacerdotes”, fragmento de las palabras que María dijo a Bernardita: “Id a decir a los sacerdotes, que edifiquen una capilla, y que vengan en procesión”. Durante 3 años reflexionaremos sobre ello. Sugiere que debemos amar a los sacerdotes, ayudarles en su ministerio, colaborar sinodalmente con ellos y apoyarles en momentos de críticas o de dificultades. Necesitamos a los sacerdotes que nos dan la gracia de los sacramentos, que rezan por todos y nos acompañan y ayudan en el camino.

Al regresar nos damos cuenta de que hemos sido peregrinos que visitan el Santuario para llenar el corazón de vida interior y de vida apostólica, y para sentir la urgencia de ir a anunciar y ofrecer esta gracia a todos. De ninguna forma fuimos turistas o comerciantes que buscan otros fines, ni fuimos superficiales en el viaje. Cada uno de nosotros somos un peregrino en búsqueda, siguiendo la estela trazada por la Virgen María. Como sugería recientemente el Cardenal Gianfranco Ravasi: “Quien peregrina viaja con el corazón: rompe con el pasado que quiere abandonar, busca el misterio y la trascendencia, y aspira a una transformación radical de su existencia. Estamos contentos de haber podido reconquistar el gozo de la peregrinación de fe a Lourdes, como Diócesis en camino, en tiempos de Sínodo.