100 años de patronazgo sobre Andorra de la Virgen de Meritxell

El próximo día 13 de mayo de 2014 se cumplen los 100 años de la declaración pontificia de Ntra. Sra. de Meritxell como Patrona principal de los Valles de Andorra, por parte del Papa S. Pío Xº, a través del Cardenal Martinelli. Es un motivo de gran alegría para todo el Principado de Andorra y para toda nuestra Diócesis de Urgell. La Madre de Jesucristo era oficialmente proclamada por la Iglesia como Madre y Protectora de todos los andorranos. ¡Damos gracias a Dios! Y lo haremos de forma más solemne en su próxima fiesta del 8 de septiembre.

La gran devoción y admiración hacia la Virgen de Meritxell a lo largo de los siglos XIX y XX, y el gozo por el sentimiento nacional de los habitantes de Andorra, llevaron al Consell General de les Valls, cuando era Síndic el originario de Canillo, el M.I. Nicolau Duedra, el 24 de octubre de 1873, a declarar oficialmente y por unanimidad a la Virgen de Meritxell como patrona de los Valles de Andorra. Lo anunciaban así: "De completo y unánime acuerdo consigna el hecho de que Nuestra Señora de Meritxell es considerada por los Valles de Andorra como Patrona y especial Protectora desde tiempo inmemorial". Este fervor hizo que el obispo-copríncipe Mons. Joan Benlloch, el 14 de marzo de 1914, pidiera oficialmente este patronazgo, que llegó confirmado el 13 de mayo de 1914, después de 40 años de espera a cusa de las convulsiones de la época y desavenencias, pero finalmente llegaba la confirmación pontificia de su patronazgo. El Consejo, gozoso por la noticia, quiso que aquel momento se solemnizara y acordó que se celebrara la Fiesta Nacional de los Valles cada 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen María. Años más tarde el 8 de septiembre de 1921, siendo obispo- copríncipe Mons. Justí Guitart, fue coronada canónicamente su imagen por su amigo, el Cardenal arzobispo metropolitano de Tarragona, Francesc Vidal y Barraquer. Cada 8 de septiembre, el pueblo andorrano vive una fiesta de unidad y concordia donde la Virgen es la protagonista absoluta. Todo gira alrededor de Meritxell, la Virgen de todos. Miles de personas y familias enteras peregrinan hasta el Santuario, para dar gracias y manifestar su sentimiento de alegría y entusiasmo. Todos ponen en manos de María las preocupaciones y necesidades, las penas y alegrías, y todo lo que necesita la patria andorrana.

La sagrada imagen de la Ntra. Sra. de Meritxell (que viene a significar "la luz del mediodía") siempre acoge a todos los andorranos y todos los visitantes y peregrinos. Es la Reina, Madre del Rey del universo, que descansa tranquilo y sereno en su regazo, para ayudar a todos. Ella viene presentada como Sede de la Sabiduría ("Sedes Sapientiae") donde reposa Jesús Niño, el Rey de toda Verdad, quien con una mano sostiene los Evangelios, la Palabra que da Vida, y con la otra acoge a los peregrinos. Y la Virgen María, que es la Madre del Señor del universo, y que tiene los ojos grandes y abiertos, va adornada con trajes reales y coronada con una corona que tiene un gran ojo en el centro, pues muestra la predilección divina, pero que calza zuecos de humilde montañera (se la llamaba también "la Virgen de los zuecos") porque nunca deja de ser la humilde sierva del Señor, que en todo quiere que se haga la voluntad de Dios. Destaca su desproporcionada mano derecha, alargada misericordiosamente hacia todo aquel que acuda con fe y devoción a su protección, ya que siempre lo defenderá y ayudará. Roguémosle con fe y ternura, porque nos fue dada como Madre al pie de la Cruz (Jn 19,26) y está Asunta al cielo desde donde ruega siempre por nosotros.