Al servicio de nuestro pueblo

"Al servicio de nuestro pueblo" es el título del documento que los Obispos de Cataluña acabamos de hacer público con motivo de los 25 años de otro documento episcopal, Raíces cristianas de Cataluña, y que será presentado esta semana de forma pública y oficial. Este nuevo documento trata en cinco capítulos sobre la valoración de nuestra identidad colectiva, la contribución del cristianismo y de la Iglesia, el testimonio de Antoni Gaudí y "La Sagrada Familia", la fe cristiana y la reflexión muy actual sobre 8 retos del presente: la consolidación de la democracia participativa, la confianza en una laicidad positiva, la diversidad de valores, de estilos de vida y de creencias, el fenómeno poliédrico de la globalización, los flujos migratorios, la crisis económica tan grave que sufrimos, la familia y la educación, y finalmente el equilibrio ecológico amenazado. Y como mensaje conclusivo los Obispos animamos a todos a vivir y practicar el Evangelio de la esperanza tan importante en estos momentos de crisis económica, moral y política. El documento está fechado el 21 de enero de 2011, fiesta de San Fructuoso y sus dos diáconos mártires en Tarragona.

Al cumplirse 25 años del documento del episcopado catalán Raíces cristianas de Cataluña, los obispos reafirmamos la validez y actualidad de ese mensaje y destacamos el triple anuncio que se quiso transmitir entonces: la afirmación y el reconocimiento de los elementos que identifican Cataluña, la constatación de la presencia fecunda de la fe cristiana y de la Iglesia a lo largo de toda la historia catalana y la formulación del compromiso de la Iglesia a seguir sirviendo a la sociedad catalana, reconociendo sus cambios profundos, sociales y culturales. Asimismo, proponemos identificar aquellos cambios sustanciales que configuran una situación nueva y que exigen nuevas formas de evangelización.

Al hablar de la valoración de nuestra identidad colectiva, los obispos ratificamos lo que propusieron nuestros predecesores hace 25 años, manifestamos nuestro profundo amor por el país y nos ponemos "a su servicio" porque sentimos la urgencia de anunciarle la persona de Jesucristo y su Reino. Asimismo, reiteramos el llamamiento a proyectar ese amor social en los deberes cívicos, así como el compromiso de impregnar de espíritu cristiano toda acción con proyección social. Se hace un reconocimiento de la personalidad y los rasgos nacionales propios de Cataluña y se defiende la legitimidad moral de todas las opciones políticas que lo concreten, mientras se basen en el respeto a la dignidad inalienable de las personas y de los pueblos, y busquen con paciencia la paz y la justicia.

El documento valora la contribución del cristianismo y de la Iglesia hacia el país y subraya que la fe cristiana no ha sido para nuestra historia, ni podrá serlo jamás, un puro sentimiento, ni tampoco una ideología o un mito, sino una verdadera fuerza transformadora de la persona humana, de la cultura y de la sociedad. Y se propone como modelo el testimonio de Antoni Gaudí y el templo de la Sagrada Familia, valorando mucho la reciente visita del Santo Padre a Barcelona que nos haya recordado de nuevo la centralidad de Jesucristo en la vida de la Iglesia y del mundo. El anhelo que atraviesa todo el breve documento de los Obispos es que la fe en Jesucristo pueda seguir siendo para Cataluña una verdadera fuente de vida, y el compromiso de que los católicos continuaremos contribuyendo al bien del país y al servicio de este pueblo.