San Ermengol

Periodo de episcopado: 1010-1035

Hijo de los Vizcondes Bernardo y Guisla del Conflent. Nació probablemente en Aiguatèbia, residencia de la familia Vizcondal. Era sobrino del Obispo Sal-la, del cual fue auxiliar y, después, sucesor en el gobierno de la Sede Urgelitana.

Instituyó la canónica (1010) y la hizo aprobar por los otros prelados de la província eclesiàstica de Narbona y por el Papa Sergio IV (1009-1012). Comenzó la nueva catedral, consagrada en el año 1040 por su sucesor Eribau. Hizo edificar también la iglesia de San Miguel, cerca de la sede episcopal. Consagró la iglesia de San Julián de Coaner (1024) y la del monasterio de San Pedro de la Portella (1035), donde fundó una cofradía. Desplegó una gran actividad de carácter social, encaminada a mejorar las condiciones de vida de los pueblos y las vías de comunicación.

Planeó, dirigió y ejecutó personalmente la liberación de Guissona del dominio sarraceno, antes del 1023, y obtuvo del Papa Benedicto VIII (1012) una bula, donde estaban confirmadas las pertenencias y los límites territoriales del obispado, entre los cuales se incluia el pagus de Ribagorça. Esto explica su intervención destacada en la elección y consagración del obispo Borrell de Roda, en el 1017, y la promesa de fidelidad que este le prestó como su superior jerárquico en aquella ocasión.

Parece que la señoría que tuvieron los obispos sobre la ciudad de la Seu de Urgell comenzó con este pontificado. Habría que buscar el origen de esto en una donación que le hizo el conde Ramón Borrell de Barcelona-Urgell, durante la minoría de edad de Ermengol II, en ocasión de la fundación de la canónica (1010), donación ésta que fue aprobada posteriormente por la bula de Benedicto VIII (1012).

Su muerte fue causada por una caída en la construcción del puente de Bar (1035), importante para las comunicaciones entre el Urgellet y la Cerdaña, dum propriis operaretur manibus, dice un antiguo breviario de Urgell. Nueve años después era ya venerado como santo. La diócesis de Urgell, de la cual es patrón desde tiempos antiguos y, canónicamente, desde 1867, celebra su fiesta el 3 de noviembre.