Hno. Jaume Hilari Barbal

El 18 de julio de 1936 estalló la guerra civil española. El Hno. Jaume Hilari se refugió en una casa amiga en Mollerussa, donde permaneció en régimen de libertad vigilada. Después fue trasladado a la prisión de Lérida y, como  provenía de Cambrils, fue llevado a Tarragona y encarcelado en el barco "Mahon" con otros sacerdotes y laicos cristianos. El 15 de enero de 1937 se celebró su juicio sumarísimo. No quería abogado defensor porque tenía la intención de decir siempre la verdad. Por obediencia acepto la defensa del Sr. Juan Montañés, pero no permitió que se disimulase su condición de religioso. El Tribunal Popular de Tarragona lo condenó a muerte. Aceptó el veredicto con serenidad admirable y allí mismo envío a sus familiares una carta en la cual expresaba su alegría de morir mártir. El abogado tramitó la solicitud de gracia, que fue concedida a las otras 24 personas que habían sido juzgadas con él; pero él, el único religioso del grupo, fue ejecutado.