Los sacerdotes de Urgell obsequian a Mons. Vives con una Cruz pectoral

Dentro de la celebración de la jornada de formación permanente para los sacerdotes y diáconos que tuvo lugar el día 4 de febrero en la Casa de espiritualidad del Santo Cristo de Balaguer, los sacerdotes y diáconos de Urgell quisieron obsequiar a Mons. Joan-Enric Vives, Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, con un regalo muy significativo con motivo de su XXV aniversario de ordenación episcopal.

El Vicario General Mn. Josep Mª Mauri se dirigió al Arzobispo Joan-Enric en nombre de todos los sacerdotes para manifestarle la estima y aprecio de todo el presbiterio diocesano hacia su persona y hacia su ministerio como Obispo diocesano, Pastor y Padre de la Diócesis.

El regalo que los sacerdotes entregaron al Sr. Arzobispo fue un bonito pectoral obra del maestro Manuel Capdevila de "Capdevila joyeros y plateros de la ciudad de Barcelona". El pectoral tiene en su parte frontal cuatro piedras incrustadas procedentes de Tierra Santa con las que el artista Capdevila quiso manifestar el amor y estima que Mons. Vives tiene hacia Tierra Santa y los cristianos que habitan. Son 4 piedras de Jerusalén, el Río Jordán, Nazaret y el Monte de los Olivos. En el reverso del pectoral figura la inscripción "XXV años. Joan-Enric Vives. Los sacerdotes de Urgell. 2018 ".

Tal y como manifestó el Vicario General Mn. Josep Mª Mauri, el Sr. Arzobispo había querido celebrar sus 25 años de ordenación episcopal con sencillez y austeridad en varias celebraciones: en la pasada Misa Crismal con los sacerdotes que también celebraban sus 25 y 50 años de ordenación presbiteral; con los laicos del Consejo Pastoral Diocesano; con la Curia diocesana las pasadas fiestas de Navidad y con su familia y amigos en septiembre.

El pectoral quiere ser una muestra de la estima de los sacerdotes para con el Arzobispo Joan-Enric, que quedó patente en el aplauso sincero y caluroso que los sacerdotes hicieron en el momento de su entrega al Arzobispo.

La ordenación episcopal de Mons. Vives tuvo lugar en la Catedral de Barcelona, ​​el 5 de septiembre de 1993, junto con los otros Obispos auxiliares de Barcelona, ​​Mons. Pere Tena (a.c.s.) y Mons. Jaume Traserra (a.c.s.).